Actualizado el 4 de marzo de 2026 por Carlos José Belmonte López
Una de las molestias más comunes que enfrentamos las personas en nuestro día a día es la mala digestión. Esta condición puede manifestarse de diversas formas, como malestar en el abdomen, sensación de pesadez e hinchazón, gases, ardor o acidez, e incluso, en situaciones más severas, nauseas. De hecho, hay quienes experimentan estos síntomas ocasionalmente, mientras que otros conviven con ellos de manera habitual.
Impacto de la mala digestión en la vida cotidiana
Sufrir de malas digestiones no solo es incómodo; también afecta nuestra capacidad para realizar actividades cotidianas. Según los especialistas, esta dolencia disminuye la concentración, entorpece el descanso y puede generar una fuente de estrés y ansiedad. Por lo tanto, es fundamental prestar atención a estos síntomas ya que pueden, eventualmente, revelar una enfermedad no diagnosticada o intolerancias alimentarias que requieren atención.
Malos hábitos de nuestra rutina
La mayoría de las personas adopta diferentes medidas para evitar problemas relacionados con la mala digestión. Sin embargo, es crucial reconocer que nuestra manera de comer, la postura que adoptamos y los alimentos que elegimos pueden desencadenar esta dolencia. Corregir estos malos hábitos puede ser clave para mejorar nuestra salud digestiva.
En un reciente video publicado en Instagram (@marce.wellness), Marce Wellness, experta en salud digestiva, enfatiza un error común que contribuye a los problemas digestivos: la mala postura corporal mientras comemos. Comer encorvado, una práctica habitual para muchos que optan por comer durante el trabajo o en entornos incómodos, puede conducir a condiciones como el reflujo ácido y la inflamación abdominal. Esta presión ejercida sobre los intestinos complica aún más el proceso digestivo.
Errores habituales que afectan la digestión
Dentro de los errores que destacan, Marce Wellness menciona otros hábitos que debemos reconsiderar. Comer rápido y no masticar adecuadamente son prácticas que, además de ser comunes, pueden obstaculizar una digestión efectiva. El acto de masticar bien los alimentos es vital para facilitar este proceso. A su vez, distraernos con dispositivos electrónicos durante las comidas también es perjudicial.
Asimismo, es importante señalar que consumir grandes cantidades de líquidos durante la comida puede resultar desfavorable, ya que un exceso puede provocar malestar o inflamación. Cuidar estos aspectos en nuestra rutina puede marcar una notable diferencia en nuestro bienestar digestivo.
¿Qué es el ‘inflammaging’?
Por otro lado, si has notado que tu piel se ve más apagada, tienes arrugas más marcadas o simplemente te sientes más cansado, puede que tu cuerpo esté experimentando un fenómeno conocido como ‘inflammaging’. Este término, que combina ‘inflammation’ (inflamación) y ‘aging’ (envejecimiento), está relacionado con un proceso de inflamación de bajo grado que acelera el envejecimiento y afecta tanto la piel como la salud general.
El ‘inflammaging’ se associa con factores como el estrés, el sedentarismo, una alimentación poco saludable y la exposición a sustancias tóxicas. Aunque sus efectos no se perciben de inmediato, con el tiempo pueden provocar problemas de salud más serios, incluida la fatiga crónica, hinchazón, alteraciones en la microbiota y dificultades metabólicas. Sin embargo, la buena noticia es que podemos mitigar y revertir estos efectos con pequeños cambios en nuestra rutina.
Cómo combatir el ‘inflammaging’
Desde diversas instituciones de salud se aconseja adoptar una dieta equilibrada, practicar ejercicio regularmente y considerar ciertos suplementos que pueden ser beneficiosos. Por ejemplo, incluir alimentos ricos en antioxidantes y nutrientes esenciales puede ayudar a combatir los efectos del ‘inflammaging’. La incorporación de frutas y verduras frescas, granos enteros y proteínas magras puede hacer una diferencia notable en cómo nos sentimos y cómo nos vemos.
Con todo lo mencionado, es evidente que mantener una buena salud digestiva y prevenir el ‘inflammaging’ requiere atención y compromiso. Los hábitos diarios juegan un papel crucial no solo en nuestro bienestar digestivo, sino también en nuestra salud general. Así que, ¿por qué no comenzar hoy mismo a implementar algunos de estos consejos en tu rutina diaria? Con pequeños cambios, podrás sentirte mejor y potenciar tu calidad de vida.










