Actualizado el 5 de febrero de 2026 por Carlos José Belmonte López
Las bronquiectasias son una patología respiratoria que afecta a la estructura de los bronquios, provocando su dilatación. Este proceso se traduce en una pérdida de elasticidad y un aumento de tamaño en los bronquios, lo que puede derivar en serios problemas de salud. Según Núria Bruguera, neumóloga del hospital Moisès Broggi y vocal de la Junta directiva de la Sociedad Catalana de Neumología (SOCAP), “esto puede ser un hallazgo de la estructura del bronquio, pero también puede suponer una serie de síntomas que ya implicaría un síndrome bronquiestásico o enfermedad de bronquiectasias”.
Factores de riesgo
El grupo de población más vulnerable a sufrir bronquiectasias incluye a los niños prematuros, quienes enfrentan problemas relacionados con la falta de madurez pulmonar, así como aquellos que han tenido dificultades durante el desarrollo fetal o al nacer. Es importante destacar que los niños con desnutrición también tienen un mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.
Además de los factores relacionados con la prematuridad y la desnutrición, las bronquiectasias pueden surgir tras una infección respiratoria. Antes de la introducción de los antibióticos, la prevalencia y mortalidad de las bronquiectasias eran alarmantemente elevadas debido a la coexistencia de enfermedades infecciosas, como la tuberculosis. Sin embargo, el desarrollo de la medicina preventiva y los antibióticos ha reducido significativamente su incidencia. “Esta situación relajó la atención científica y terapéutica sobre las bronquiectasias con la creencia de que su incidencia era baja”, detalla Bruguera.
La mayor prevalencia de las bronquiectasias también puede atribuirse a la aparición de nuevas condiciones médicas, incluyendo la tuberculosis pulmonar, la epidemia de Sida en la década de 1980, así como un incremento en los trasplantes de órganos y el tratamiento inmunodepresor. Por último, la mejora en la esperanza de vida y la evolución de otras enfermedades respiratorias, como la EPOC y el asma, han llevado a un aumento en los diagnósticos de bronquiectasias.
¿Cómo se tratan las bronquiectasias?
Afrontar las bronquiectasias es complicado, ya que se trata de una enfermedad crónica que no tiene cura, salvo en casos muy localizados donde podría ser factible la extirpación del tejido pulmonar afectado. Sin embargo, existen tratamientos eficaces que permiten enlentecer o detener la progresión de la enfermedad, lo que a su vez disminuye las hospitalizaciones y mejora la calidad de vida de los pacientes.
Los tratamientos más comunes incluyen el uso de broncodilatadores, diseñados para aliviar la obstrucción bronquial, junto a antiinflamatorios que ayudan a mejorar la inflamación de los bronquios. Adicionalmente, la fisioterapia respiratoria y los mucolíticos son clave en el tratamiento, ya que facilitan la expulsión de las secreciones acumuladas en los pulmones. En el caso de infecciones crónicas, se hace necesario el uso de antibióticos.
Comprendiendo la enfermedad: sintomatología y diagnóstico
Los síntomas de las bronquiectasias son múltiples y pueden impactar considerablemente la vida diaria de los afectados. Entre los más destacados se encuentran:
- Tos con expectoración: Un síntoma persistente que puede variar en intensidad.
- Inflamación crónica: Los pacientes a menudo experimentan molestias respiratorias constantes.
- Infección bronquial crónica: La presencia de procesos agudos puede contribuir significativamente al deterioro clínico del paciente.
Es fundamental recalcar que, cuando se diagnostica bronquiectasia, muchos pacientes no tienen claro qué implica realmente esta enfermedad. La falta de información puede llevar a un desconocimiento de las implicaciones de la enfermedad y su manejo adecuado.
Perspectivas de atención e investigación
A pesar de ser una afección que ha existido durante mucho tiempo, las bronquiectasias suelen pasar desapercibidas en la práctica clínica. Bruguera reclama una mayor atención hacia esta condición: “Es preciso aumentar el conocimiento sobre las bronquiectasias, con estudios científicos y la búsqueda de nuevos tratamientos, al mismo tiempo que se incrementa el grado de sospecha clínica”.
La concienciación y educación sobre esta enfermedad son claves para que tanto los profesionales de la salud como los pacientes estén mejor informados. Con un enfoque proactivo, se puede trabajar hacia la mejora de la diagnóstico y del tratamiento de los pacientes con bronquiectasias. En resumen, aunque es una enfermedad crónica que presenta múltiples desafíos, con el avance de las técnicas de diagnóstico y un mayor conocimiento, es posible que los pacientes tengan una vida con mejor calidad.

