Actualizado el 5 de febrero de 2026 por Carlos José Belmonte López
Recientemente, la nutricionista Beatriz González ha abordado el tema de la búsqueda de la pérdida de grasa en una publicación en la red social TikTok. A raíz de sus análisis, se ha reafirmado que no hay una respuesta única que se aplique a todos. Las recomendaciones dependen de múltiples factores individuales, lo que cuestiona las ideas preconcebidas sobre la pérdida de peso según patrones dietéticos.
Adaptaciones del organismo a la restricción calórica
Es fundamental recordar que el organismo humano produce adaptaciones cuando se enfrenta a una restricción calórica. La llamada termogénesis adaptativa puede ralentizar la pérdida de peso a largo plazo, pues el cuerpo reacciona conservando energía, como si estuviera en una situación de inanición. Entender estas adaptaciones es clave para poder mitigarlas y, psicológicamente, puede ayudarnos a mantener la constancia en el proceso de pérdida de peso.
Las comidas: ¿más o menos para perder grasa?
González plantea una pregunta que muchos se hacen: «¿Para perder grasa es mejor hacer pocas comidas muy abundantes o muchas comidas pero poco abundantes?». Ella explica que este concepto es más complejo de lo que parece. Si al final del día hemos consumido la misma cantidad de calorías y nutrientes, el número de comidas será irrelevante en la búsqueda de pérdida de peso. Lo primordial es el balance total de lo que se ingiere.
Lo que se creía versus la evidencia actual
Antiguamente, se pensaba que comer más frecuentemente aceleraba el metabolismo, recomendando realizar cinco comidas diarias. Sin embargo, la evidencia científica actual no respalda esta teoría. Cada persona tiene necesidades distintas; algunas podrían manejarse con tres comidas, mientras que otras necesitan cinco o incluso más. Las circunstancias personales juegan un papel crítico en esta dinámica.
Preferencias individuales: la clave de la adherencia
Desde el principio, González aclara que la mejor forma de perder grasa será la que se ajuste a nuestras necesidades individuales. Algunas personas se encuentran mejor haciendo ayuno intermitente o consumiendo comidas abundantes tres veces al día porque de otro modo no logran satisfacer su apetito. Por el contrario, hay quienes, al sentirse hambrientos por mucho tiempo, tienden a comer de forma impulsiva. Por ello, es vital adaptar el plan alimenticio a las preferencias personales para lograr una mayor adherencia.
Conclusiones: un enfoque personalizado
Para concluir, González reitera que no hay una única estrategia que funcione para todos en la pérdida de grasa. La clave reside en la elección de un patrón alimentario que sea sostenible y cómodo para cada uno. Si alguien está acostumbrado a comer porciones grandes y menos veces al día, no será beneficioso ni saludable cambiar a un esquema de más comidas más pequeñas, ya que esto podría generar ansiedad y dificultades emocionales. La meta es crear hábitos alimenticios sensatos y que sean fáciles de mantener a largo plazo, sin sufrimiento ni malestar.
El camino hacia la pérdida de grasa
El proceso de lograr una pérdida de grasa adecuada, continua y mantenida, sin sacrificar la masa muscular o caer en déficits nutricionales, representa un desafío significativo. Mantener la constancia es crucial. Existen múltiples opciones y modificaciones a considerar en los patrones alimenticios, las cuales deben sustentarse en una base de alimentación saludable. Desde el número de comidas diarias hasta la inclusión de ejercicio de fuerza o resistencia, acumulamos evidencias que demuestran que las posibilidades son realmente inmensas.

