Actualizado el 5 de febrero de 2026 por Carlos José Belmonte López
El colesterol ha tomado fama de ser una sustancia letal, y muchas veces tememos obtener un resultado elevado en nuestros análisis de sangre. Sin embargo, los expertos aseguran que no todo lo que pensamos sobre el colesterol es cierto. En ocasiones, centramos nuestra atención únicamente en un número, olvidando que la salud cardiovascular es un conjunto de factores interrelacionados.
Entendiendo el Colesterol y su Función en el Cuerpo
Es importante recordar que nuestros cuerpos necesitan el colesterol, ya que juega un papel fundamental en la creación de membranas celulares y hormonas esenciales como la testosterona y el estrógeno. También es crucial para la digestión, ya que ayuda en la producción de ácidos biliares que permiten absorber grasas y vitamina D.
Nomenclatura y Clasificación del Colesterol
En los análisis recientes, es habitual observar que el colesterol se presenta en forma de tres números: el total, el LDL (lipoproteína de baja densidad) y el HDL (lipoproteína de alta densidad). Antes solo se ofrecían los datos totales, pero, como explican los expertos, es mucho más útil conocer el equilibrio entre el colesterol «bueno» (HDL) y el «malo» (LDL). Por lo tanto, superar los 200 de colesterol no tiene por qué ser algo alarmante.
Los Factores Clave del Colesterol
Pablo Ojeda, nutricionista y colaborador en el programa «Las mañanas Kiss» de Kiss FM, subraya que el problema se encuentra en los factores asociados que frecuentemente se pasan por alto. «Cuando tenemos los niveles de azúcar muy altos, inflamación crónica, hipertensión o hábitos poco saludables, es cuando el colesterol puede convertirse en un verdadero peligro», advierte Ojeda.
La Importancia de los Hábitos de Vida
El nutricionista también enfatiza que la clave para controlar los niveles de colesterol radica en adoptar estilos de vida saludables. Esto incluye una dieta equilibrada, ejercicio regular y la gestión del estrés. «El primer cambio que se debe hacer es sumarse a un estilo de vida más saludable», recomienda Ojeda. Al fin y al cabo, incluso si nuestros niveles de colesterol son altos, mantener buenos hábitos puede mitigar el riesgo cardiovascular.
La Relación entre Medicación y Hábitos Saludables
Ojeda destaca que es un error confiar únicamente en la medicación para controlar el colesterol mientras se continúan con hábitos perjudiciales. «Si te tomas la pastilla y mantienes hábitos poco saludables, como comer en exceso y no hacer ejercicio, el riesgo sigue presente», advierte. La clave es no descuidar el estilo de vida saludable, independientemente de la medicación que se esté tomando.
Alimentación y Mitos sobre el Colesterol
Otro punto importante que Ojeda menciona es el temor que muchas personas sienten hacia ciertos alimentos, como el salmón o los huevos, debido a su contenido de colesterol. Sin embargo, el experto asegura que si llevamos un estilo de vida activo y saludable, estos alimentos no deberían preocuparte. «Preocúpese por moverse del sofá», enfatiza. Incorporar alimentos ricos en nutrientes puede ser beneficioso en un plan de alimentación cardioprotectora.
La Necesidad de un Enfoque Equilibrado
Para finalizar, es esencial entender que si en los análisis de sangre el colesterol HDL (bueno) está alto y el LDL (malo) se mantiene dentro de parámetros normales, no es motivo de alarma. La salud no se define solo por un número, sino por un enfoque general del bienestar. «No le va a pasar nada por tener el colesterol en 220, si usted sigue unos buenos hábitos de vida», concluye Ojeda.
Por lo tanto, es fundamental abordar el colesterol con una perspectiva más amplia y consciente. Adoptar hábitos saludables, comprender la función del colesterol en nuestro cuerpo y dejar de lado los mitos y temores puede llevar a una mejor salud cardiovascular.

