Soy oncóloga y este ultraprocesado que consumimos a menudo podría estar aumentando el riesgo de cáncer en personas jóvenes

Actualizado el 5 de febrero de 2026 por Carlos José Belmonte López

En España, el cáncer colorrectal ha captado la atención de la comunidad médica, convirtiéndose en el tumor más frecuentemente diagnosticado, con una estimación de 40.203 nuevos casos en 2023. Este número representa casi el 15% de todos los tumores detectados en el país. La enfermedad afecta ligeramente más a hombres que a mujeres, siendo el segundo tipo de cáncer más común en ambos sexos: en hombres, es el segundo tras el cáncer de próstata, y en mujeres, después del cáncer de mama.

Un incremento alarmante en personas jóvenes

La incidencia del cáncer colorrectal muestra un incremento notable en personas menores de 50 años, una tendencia que se está observando en varios países occidentales y que empieza a hacer eco en España. Este aumento ha llevado a los expertos a reconsiderar las estrategias de prevención y diagnóstico precoz, las cuales han estado tradicionalmente centradas en individuos mayores de 50 años.

Un impacto significativo en la mortalidad

La situación es crítica, ya que la mortalidad asociada al cáncer colorrectal se sitúa como la segunda causa de muerte por cáncer en el país, solo superada por el cáncer de pulmón. En 2023, se registraron 15.385 fallecimientos atribuidos a esta enfermedad, lo que hace que estar alerta a los síntomas sea fundamental para un diagnóstico temprano y una mejor tasa de supervivencia.

Un caso que ilustra la problemática

Un caso particular es el de Ellie Wilcock, una joven de 25 años de Peterborough, Inglaterra, que en 2022 comenzó a experimentar síntomas que, al principio, parecían triviales. Un dolor agudo en el lado izquierdo de su abdomen, episodios de fatiga inusual y cambios en sus hábitos intestinales la llevaron a pensar que se trataba de problemas menores, como una infección urinaria. Sin embargo, tras ser diagnosticada con cáncer de colon en etapa cuatro, un diagnóstico tardío que se enmarca en el creciente número de casos en personas jóvenes, se tomó conciencia de la urgencia del asunto.

Un diagnóstico tardío y sus consecuencias

La experiencia de Wilcock, que comparte en su TikTok, ilustra un problema recurrente en la detección de cáncer en adultos jóvenes. Al acudir al médico por su dolor abdominal, los expertos inicialmente sospecharon de problemas en su sistema urinario, como una infección, o incluso de un quiste ovárico. Esta confusión retrasó su diagnóstico, que fue confirmado más tarde mediante una biopsia, durante la cual se descubrió que la enfermedad ya se había diseminado a su hígado, ovarios y peritoneo, agravando de manera significativa su situación.

Una serie de síntomas clave

Uno de los primeros síntomas que Wilcock identificó retrospectivamente fue un cambio constante en sus hábitos intestinales, alternando entre diarrea y estreñimiento. Aunque estos signos son comunes en el cáncer de colon, a menudo se relacionan con afecciones menores como el síndrome del intestino irritable. Tal como muchos jóvenes, ella no percibió estas alteraciones como preocupantes en su momento. La fatiga extrema que experimentó también fue un síntoma que pasó desapercibido durante varios meses, algo que se ha vuelto común en este tipo de diagnósticos.

Entendiendo la fatiga como alerta

Regresaba del trabajo sintiendo un agotamiento tan profundo que apenas podía mantenerse despierta, incluso en su escritorio. Este síntoma, frecuentemente ignorado y atribuido a estrés laboral o falta de sueño, resultó ser un indicador clave de un problema más serio.

Otros signos de advertencia

Otro signo revelador fue la presencia de sangre en sus heces, aunque inicialmente no lo reconoció. En sus publicaciones, Wilcock destacó cómo este síntoma puede variar en color, desde rojo brillante hasta tonos más oscuros, y advirtió sobre la importancia de no ignorar estas señales. Cambios en las evacuaciones son motivo suficiente para consultar a un médico, independientemente de cuán insignificantes puedan parecer.

Una tendencia preocupante en la juventud

Wilcock es solo un ejemplo en una tendencia global preocupante: el aumento del cáncer de colon en personas menores de 50 años. Aunque este tipo de cáncer sigue siendo más común en mayores de 50, los casos en adultos jóvenes han aumentado un 50% en las últimas tres décadas. Esto plantea serias interrogantes sobre qué factores están influyendo en esta escalofriante tendencia.

Factores de riesgo emergentes

Los expertos han apuntado a múltiples factores que podrían estar impulsando este aumento, desde el incremento de la obesidad hasta la exposición a partículas plásticas en el agua potable. Sin embargo, uno de los aspectos que está captando más atención es el consumo de alimentos ultraprocesados. Estos productos, que incluyen desde cereales hasta panes y aderezos, contienen aditivos artificiales que pueden afectar gravemente la salud intestinal.

Una voz de concienciación

Algunos oncólogos han llegado a comparar la peligrosidad de estos alimentos con la del tabaco, sugiriendo que deberían llevar advertencias sanitarias similares. A pesar de la gravedad de su diagnóstico, Wilcock logró superar la enfermedad tras enfrentar cirugías y tratamientos de quimioterapia. Desde agosto de 2022, cuando recibió la noticia de que no había evidencia de cáncer en su cuerpo, ha utilizado su experiencia para educar a otros a través de redes sociales, enfatizando la importancia de la detección temprana y de no subestimar los síntomas.

La historia de Ellie Wilcock subraya la urgencia de una mayor concienciación sobre el cáncer colorrectal en personas jóvenes y la necesidad de educación sobre la importancia de prestar atención a los síntomas del cuerpo. Es esencial que todos, independientemente de su edad, reconozcan estos signos y busquen atención médica oportuna.