Actualizado el 8 de junio de 2026 por Carlos José Belmonte López
El nutricionista Pablo Ojeda ha desmitificado en su cuenta de Instagram algunas creencias populares sobre cómo manejar la resaca, aportando recomendaciones prácticas basadas en su experiencia profesional. Uno de los principales factores que contribuyen a la resaca es, según Ojeda, la deshidratación. El alcohol actúa como diurético, lo que aumenta la producción de orina y, en consecuencia, provoca la pérdida de líquidos y electrolitos esenciales. Esto se traduce en una sed intensa, sequedad en la boca y fatiga al día siguiente.
Consejos para prevenir la resaca
Ojeda destaca que uno de los errores más comunes es no consumir suficiente agua durante una noche de consumo de alcohol. «El día antes de la resaca hay que ir alternando con agua. Simplemente te vas tomando una copa, una cerveza, y vas tomando agua. Y si no has consumido mucha agua, por lo menos medio litro de agua antes de meterte en la camita te va a ayudar bastante», explica el nutricionista.
Errores comunes tras una noche de excesos
Asimismo, el especialista subraya la importancia de evitar ciertas prácticas erróneas al día siguiente. «No hagáis deporte, por favor, porque tienes una deshidratación. Si tú vas a hacer deporte, te vas a deshidratar más», advierte Ojeda, desmontando la idea de que sudar puede acelerar la recuperación. También desacredita la estrategia de «curar la resaca con otra cervecita». «Gran mito: ‘Yo me tomo otra cervecita y así consigo regular el pH’. Así lo que estás es prolongando lógicamente la acción de la resaca», afirma tajante.
Alimentación adecuada para recuperarse
El nutricionista también señala que recurrir a comidas muy grasas no es una solución adecuada. «El tema de engullir comidas muy grasas es complicado», explica, enfatizando la importancia de elegir alimentos más beneficiosos para el cuerpo. Por ejemplo, Ojeda recomienda desayunar carbohidratos complejos como la avena. «Es interesante desayunar, por ejemplo, carbohidratos complejos, la avena. Al día siguiente, la famosa avena. ¿Por qué? Porque va a liberar lentamente esos hidratos de carbono y no vas a tener caídas de glucosa», señala.
Reposición de nutrientes esenciales
La reposición de vitaminas es otro aspecto clave que destaca el especialista. «Hay elementos que tenemos que meter que son, por ejemplo, vitaminas, sobre todo del grupo B y del grupo C», comenta, sugiriendo alternativas como zumo de naranja o zumo de tomate. Además, hace hincapié en la importancia de consumir proteínas y grasas saludables: “El huevo es fundamental. Indudablemente, frutos secos”, añade.
La hidratación como prioridad
Por último, Ojeda subraya el papel crucial de mantenerse hidratado de forma constante, incluso más allá del consumo de bebidas específicas. «Ir alternando el agua. Muchas veces yo digo que es más efectivo el agua del ibuprofeno que tomas que el propio ibuprofeno«, ironiza, haciendo hincapié en que la hidratación es esencial para una mejor recuperación tras una noche de excesos.
El impacto del alcohol en el organismo
Además de la deshidratación, hay otros factores que provocan los molestos síntomas de la resaca. Uno de ellos es el efecto del alcohol en el sistema nervioso central. El alcohol afecta a los neurotransmisores, como el glutamato, provocando trastornos en el sueño y aumentando la sensación de cansancio. Aunque el alcohol puede inducir sueño inicialmente, este suele ser de mala calidad y fragmentado, lo que contribuye al malestar general de la resaca.
Los metabolitos del alcohol y su efecto en el cuerpo
Los metabolitos del alcohol también juegan un papel crucial en este proceso. Cuando el cuerpo descompone el etanol, se produce acetaldehído, un compuesto tóxico que se acumula temporalmente en el organismo antes de ser convertido en acetato, menos dañino. El acetaldehído puede causar inflamación en los tejidos y contribuir a síntomas como náuseas y dolor de cabeza.
Otras causas que agravan la resaca
Además, el alcohol puede irritar el revestimiento del estómago, aumentando la producción de ácido gástrico, lo que provoca malestar digestivo. También se ha observado que los compuestos llamados congéneres, presentes en algunas bebidas alcohólicas como las más oscuras, agravan la severidad de la resaca.
También es importante tener en cuenta que la resaca puede estar influenciada por factores individuales, como la cantidad de alcohol consumida, el peso corporal, la tolerancia al alcohol y el estado de salud general. Así, cada persona puede experimentar la resaca de manera diferente, y es fundamental aprender a cuidarse antes, durante y después del consumo de alcohol.



