Actualizado el 9 de junio de 2026 por Carlos José Belmonte López
Durante años, el consumo de huevos ha estado rodeado de controversia debido a su supuesto impacto negativo en los niveles de colesterol y, por ende, en la salud cardiovascular. Sin embargo, investigaciones recientes y la opinión de expertos en nutrición han contribuido a desmitificar esta creencia.
La voz de la experiencia: Paloma Quintana y su relación con los huevos
Paloma Quintana, nutricionista integrativa y deportiva, comparte su perspectiva basada en evidencia científica y su experiencia clínica. En una publicación de Instagram, comenzó a abordar su experiencia personal con el consumo de huevos, señalando: «En algunas ocasiones, he estado consumiendo cuatro, cinco y hasta seis huevos diarios. He tenido siempre el colesterol en rango y no pasa absolutamente nada. Entonces, no, el colesterol dietético no es un problema».
La ciencia respalda el consumo moderado de huevos
Esta afirmación se alinea con estudios recientes que indican que el colesterol presente en los alimentos tiene un impacto mínimo en los niveles de colesterol sanguíneo en la mayoría de las personas. Por ejemplo, una revisión publicada en el ‘Journal of the American College of Nutrition’ concluyó que el consumo de huevos no está asociado con un aumento significativo del riesgo de enfermedad cardiovascular en la población general.
El riesgo del miedo: decisiones alimentarias erróneas
La nutricionista también critica ciertas elecciones alimentarias basadas en el miedo al colesterol. Ella argumenta: «Elegir una tortita de arroz, que es como comprar aire del supermercado, en lugar de unas lonchitas de jamón o de unos huevos revueltos porque tienen colesterol, eso empeora la salud de las personas«. Esta observación pone de manifiesto la importancia de priorizar alimentos nutritivos y densos en nutrientes sobre opciones que, aunque percibidas como saludables, pueden carecer de valor nutricional significativo.
Perspectiva integral sobre la salud cardiovascular
Compartiendo detalles de su propia salud, Quintana revela: «Realmente, yo, en la última analítica que me hice, voy a confesar, 280 de colesterol, ningún problema. Los triglicéridos los tenía en 32 o así. Tenía muy alto el HDL y, claro, muy bajo el LDL». Esta distribución lipídica es relevante, ya que un HDL elevado y un LDL bajo se asocian con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Un estudio en el ‘British Medical Journal’ respalda que la relación entre los diferentes tipos de colesterol es un indicador más preciso del riesgo cardiovascular que el colesterol total.
Un enfoque holístico y cercano a la salud
La nutricionista enfatiza la importancia de considerar el contexto general de salud y estilo de vida al evaluar los niveles de colesterol: «Todo es la actividad física y las analíticas me las hizo una cardióloga. Ella me dijo, ‘No pasa nada’. Dice, ‘Mientras estén los parámetros así, 280″. Lo más relevante es que “ni se planteó en ningún momento el decirme ni insinuarme ni pastillas ni nada, o sea, un valor que no te está indicando nada cuando la distribución de todos los lípidos es correcta». Esto subraya la necesidad de una evaluación integral de la salud cardiovascular considerando factores como la actividad física, la dieta y la composición corporal, en lugar de centrarse únicamente en una cifra aislada de colesterol.
Más allá de la analítica: una visión más completa
Quintana también reflexiona sobre la interpretación de los resultados de las analíticas: «Las personas somos mucho más que ese asterisco, además, que es también importante muchas veces la analítica. Vengo de hacer casi dos años cursos de analítica a tope porque la analítica nos dice muchas cosas de las personas». Esta perspectiva resalta la importancia de una interpretación holística de los resultados de laboratorio, considerando el contexto clínico y los hábitos de vida del individuo.
Conclusiones sobre el consumo de huevos
Es por eso que incluir uno o más huevos al día en el marco de una dieta equilibrada puede mejorar la salud sin temor a que aumente el colesterol o el riesgo cardiovascular. Esta postura está respaldada por investigaciones que sugieren que el consumo regular de huevos puede formar parte de una dieta saludable sin incrementar el riesgo de enfermedades del corazón. En resumen, los huevos, lejos de ser un villano en la dieta, pueden ser aliados importantes para una alimentación saludable.



