Actualizado el 11 de mayo de 2026 por Carlos José Belmonte López
Durante la época navideña, se incrementa el consumo de diversos dulces típicos en España. Sin embargo, es importante reconocer que no todos son igual de saludables. A menudo, se asocia a estos manjares con un alto contenido en azúcar, lo que los convierte en opciones poco recomendables para quienes buscan cuidar su alimentación. No obstante, dentro de este amplio espectro hay algunos que destacan como alternativas más sanas. Aquí es donde entran en juego el turrón y el mazapán, que son considerados entre los menos insanos debido a sus ingredientes.
Comparativa de dulces navideños
En comparación con otros dulces como el polvorón y el mantecado, que contienen manteca de cerdo y harina sin frutos secos, el turrón ofrece una opción más nutritiva. Según Alma Palau, dietista-nutricionista y gerente del Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas, “los ingredientes del turrón, que incluyen frutos secos con grasas saludables, marcan la diferencia en términos de salud”.
En su opinión, los turrones más sanos son indudablemente el turrón de Alicante (duro) y el turrón de Jijona (blando). El turrón de Alicante tiene la ventaja de poseer menos azúcar añadido que otras versiones más elaboradas, como el de chocolate o el de yema. Según Palau, en este tipo de turrón, “el contenido calórico proviene mayoritariamente de las almendras, que son ricas en grasas saludables, en lugar de en azúcar o grasas añadidas”.
Beneficios del turrón blando
Por su parte, el turrón blando está compuesto principalmente de almendras (hasta un 70% en variedades artesanales) y miel. Esta combinación no solo le aporta un sabor excepcional, sino que las almendras “son fuente de grasas monoinsaturadas, beneficiosas para la salud cardiovascular, además de proteínas vegetales, fibra, vitamina E y minerales como el magnesio”. Sin embargo, es importante señalar que el turrón blando contiene más azúcar que el de Alicante.
Recomendaciones para el consumo responsable
El consumo de dulces navideños debe ser razonable y consciente. La experta aconseja seguir cinco puntos clave al disfrutar de estos manjares:
- Puntual: Evitar consumirlos todos los días durante la Navidad.
- Moderado: Servir porciones pequeñas y no más de una vez al día.
- Artesanal: Optar por versiones artesanales sobre las procesadas.
- Equilibrado: Compensar el consumo de dulces aumentando la ingesta de verduras, frutas, alimentos integrales y bajos en grasas.
- Consciente: Disfrutar el momento sin culpa posterior.
¿Cuándo es el mejor momento para disfrutar de los dulces navideños?
La experta sugiere que el mejor momento para consumir estos dulces es después de la comida principal. “Durante este tiempo, el organismo experimenta un pico de gasto energético, y estar saciados de la comida previene un consumo excesivo”, explica Palau.
Aunque no hay una recomendación estricta, se sugiere que se consuman porciones moderadas. Por ejemplo:
- Turrón: Una ración de 20-30 g (aproximadamente 1-2 pequeñas porciones) por comida.
- Polvorones o mantecados: Una unidad al día (20-25 g) es razonable.
- Roscón de Reyes: Una porción de tamaño estándar (50-80 g, sin relleno).
- Panettone: Una rebanada de 50-60 g.
Cabe destacar que no existe una frecuencia recomendada, pero lo aconsejable es limitar el consumo a 2-3 veces por semana durante las festividades.
Consideraciones para personas con necesidades dietéticas especiales
Es crucial considerar antes de disfrutar de estos dulces las necesidades individuales. Personas con problemas de salud, como diabetes, obesidad o colesterol alto, deberían reducir las cantidades y optar por dulces con menos azúcar y grasas saturadas. Para estos casos, Palau recomienda consultar con un dietista-nutricionista de confianza para recibir un asesoramiento personalizado.
Estas ligeras recomendaciones pueden ayudar a disfrutar de la temporada navideña sin comprometer la salud. La clave está en disfrutar de cada dulce con moderación y sabiduría.



