Actualizado el 17 de mayo de 2026 por Carlos José Belmonte López
Donald Trump volvió oficialmente a la Casa Blanca este 20 de enero tras celebrarse su investidura. Momentos de júbilo se vivieron por sus seguidores o compañeros de gabinete, entre ellos Elon Musk, durante todo el día y en las semanas previas desde las elecciones estadounidenses de noviembre de 2024. A pesar de su «curiosa» dieta y alimentos, una de las mayores curiosidades es que el magnate, con 78 años, esté «más vivo y con más energía que nunca». Esto se puede comprobar en sus mítines, bailes con la canción YMCA y diversas intervenciones públicas desde mucho antes de la campaña electoral.
La sorprendente dieta de Trump a sus 78 años
Medios estadounidenses han comentado en múltiples ocasiones sobre la cadena de alimentos que conforma la dieta del expresidente. Según The New York Times, Trump suele consumir unas 2.600 calorías diarias, pero la mayoría de su comida no es saludable. Sin embargo, sorprendentemente le permite mantenerse lleno de energía y muy activo, a pocos meses de cumplir 79 años el 14 de junio.
Una de las características más llamativas de su dieta es el consumo de refrescos. Trump ha confesado que podría tomar alrededor de doce latas de Coca-Cola dietéticas al día, es decir, cerca de cuatro litros. Esto es poco beneficioso para la salud, especialmente a su edad, pero parece que no lo detiene.
Fast food y comidas rápidas: los favoritos de Trump
Entre sus muchas preferencias, destacan las hamburguesas y otras comidas rápidas. Donald Trump es un gran amante de la comida basura, con un particular interés en los productos de franquicias como McDonald’s. En este sentido, su elección preferida es el Big Mac con patatas fritas, aunque siempre pide que se lo preparen sin pepinillos. También disfruta de la cadena Wendy’s, conocida por su variada oferta de hamburguesas y sándwiches.
No se detiene ahí, ya que también es fanático de Pizza Hut. Sorprendentemente, en 1995, protagonizó un anuncio para promocionar la famosa masa rellena de queso de la cadena. En diversas ocasiones, ha comentado que «se come la pizza con cuchillo y tenedor» y suele dejar de lado la corteza, enfocándose en el queso y los ingredientes.
Aperitivos y postres favoritos
Además de los clásicos de comida rápida, a Trump le gustan los aperitivos. Los Doritos (con sabor a queso) y Lay’s son opciones frecuentes en su dieta. Se ha especulado que su avión privado estaba repleto de estos snacks y Oreos, que también forman parte de sus delicias preferidas.
En cuanto a los postres, la tarta de chocolate es su auténtica debilidad. En un mundo donde la alimentación saludable es muy promovida, la inclinación de Trump hacia el azúcar y los carbohidratos puede sorprender a muchos. Pero, ¿cómo es que, a pesar de una dieta tan peculiar, sigue teniendo tanta energía?
Desde los desayunos hasta las cenas
Más allá de la comida rápida, en donde su elección se centra en alimentos procesados, los medios también han dado a conocer que Trump disfruta de un desayuno clásico: huevos con bacon. Esta combinación clásica americana parece ser un favorito. Además, se menciona que tiene predilección por el pastel de carne y los cereales estadounidenses, especialmente aquellos hechos a base de maíz.
Cuando se trata de sus comidas principales, Trump se decanta por un buen filete de carne de res, siempre bien hecho. De hecho, uno de sus antiguos mayordomos reveló que le gusta la carne «tan bien hecha que su filete se mecía en el plato», lo que puede resultar sorprendente para muchos. Esto se acompaña frecuentemente de ketchup, y su amor por el marisco, en especial cangrejo y gambas, completa su amplia variedad de gustos.
Un estilo de vida curioso que desafía las normas de salud
La dieta de Donald Trump puede resultar un tanto «peculiar» y no es apta para cardíacos. De hecho, se aleja de los cánones de una alimentación saludable, que valida el consumo de frutas, verduras y granos integrales. Mientras muchos podrían regirse por pautas de alimentación más saludables, el caso de Trump plantea una interesante pregunta: ¿es posible llevar un estilo de vida con una dieta poco saludable y aún así mantenerse activo y enérgico?
En conclusión, el estilo de vida y dieta de Donald Trump cuestionan las normas de salud convencionales. A sus 78 años, el magnate ha demostrado tener una energía descomunal, aunque esto esté por debajo de las recomendaciones nutricionales habituales. La combinación de alimentos poco saludables y su prolífico consumo de refrescos puede ser un tema de preocupación para la comunidad médica, pero también sirve para reflexionar sobre cómo las elecciones dietéticas pueden influir en el bienestar general a lo largo de los años.



