Actualizado el 27 de enero de 2025 por Carlos José Belmonte López
El cáncer sigue siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en España, afectando a un número creciente de personas cada año. Según el informe Las cifras del cáncer en España 2025, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se prevé que en 2025 se diagnostiquen 296.103 casos de esta enfermedad, lo que representa un ligero incremento del 3,3% respecto a 2024, con 286.664 diagnósticos. Este aumento se enmarca dentro de una tendencia global que muestra un incremento en la incidencia de cáncer.
Causas del aumento del cáncer en España
“Uno de los factores más prominentes que contribuyen al aumento de los casos de cáncer es el envejecimiento de la población. La edad es un factor de riesgo clave para el desarrollo de esta enfermedad”, explica Jaume Galceran, presidente de Redecan. Este incremento en el número absoluto de diagnósticos también se debe al crecimiento poblacional y a la exposición a factores de riesgo que se pueden evitar, como el tabaco, el alcohol, la contaminación, la obesidad y el sedentarismo.
A pesar de estos desafíos, hay áreas donde se observan mejoras. Por ejemplo, el cáncer de pulmón y de vejiga urinaria han mostrado un descenso en la incidencia en hombres, gracias a la reducción del hábito de fumar. Sin embargo, la situación es más preocupante en el caso de las mujeres, donde la tasa de incidencia de cáncer de pulmón es 2,4 veces superior en 2025 en comparación con 2006.
Cánceres más mortales
En términos de mortalidad, los tumores han sido responsables de un 26,5% de las muertes en España en 2023, equiparando la tasa de fallecimientos ocasionados por enfermedades del sistema circulatorio. Esto indica que, por primera vez, el cáncer y las enfermedades cardíacas se sitúan como las principales causas de muerte en el país.
Cáncer de pulmón
Cáncer de colon
Cáncer de páncreas
Cáncer de mama
Cáncer de próstata
Entre los hombres, el cáncer de pulmón sigue siendo el que más muertes causa, seguido de cerca por el cáncer de colon y otros tumores, mientras que entre las mujeres, el cáncer de pulmón está superando al cáncer de mama como causa de fallecimiento. Este cambio se atribuye a la incorporación tardía de muchas mujeres al hábito de fumar.
Cánceres más frecuentes en la población española
En cuanto a los tipos de cáncer más diagnosticados, los tumores de colon y recto, mama, pulmón, próstata y vejiga urinaria siguen ocupando las primeras posiciones. Sin embargo, otros cánceres menos comunes, como los linfomas no hodgkinianos, el cáncer de páncreas, riñón y melanoma maligno, también requieren atención. Es fundamental que la población conozca estos datos para fomentar la prevención y la detección precoz.
En 2050, se estima que la incidencia del cáncer en España podría superar los 350.000 casos, lo que plantea un desafío significativo para los sistemas de salud. Por lo tanto, la educación y la sensibilización sobre el cáncer son cruciales para luchar contra esta enfermedad en la población.
Qué hacer para evitar tener un cáncer
La buena noticia es que el riesgo de cáncer puede reducirse considerablemente al adoptar hábitos saludables. Según la OMS, cerca de un tercio de las muertes por cáncer están relacionadas con factores evitables, como el tabaco, el alcohol, la obesidad y la falta de actividad física. Cambiar en estos aspectos puede tener un gran impacto.
El tabaco es responsable de más del 90% de los casos de cáncer de pulmón y es un factor causal en muchos otros tipos de cáncer. Por otro lado, no hay un nivel seguro de consumo de alcohol y se ha demostrado que incluso un bajo consumo puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer.
La obesidad es el segundo factor de riesgo más común en Estados Unidos, con vínculos a varios tipos de cáncer, incluidos mama, colon y páncreas. Además, mantener un estilo de vida activo puede ayudar a reducir hasta en un 30% el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
En resumen, el aumento de la incidencia del cáncer en España es un problema complejo que requiere una atención urgente. Sin embargo, a través de la prevención y el cambio hacia estilos de vida más saludables, es posible mitigar este riesgo y mejorar la calidad de vida de la población. La colaboración entre el sector sanitario y la sociedad es fundamental para afrontar este reto.


