Baja el colesterol con ejercicio y hábitos saludables según el experto en lípidos

Actualizado el 17 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López

El colesterol, un componente fundamental para nuestras células, se sintetiza principalmente en el hígado y también se obtiene a través de la dieta, según indica Jacinto Fernández Pardo, jefe de sección de medicina interna y responsable de la unidad de lípidos del Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia. Este lípido es indispensable para la vida, ya que “contribuye de manera importante a mantener la integridad y funcionalidad de las células”, añade.

Funciones del colesterol

Entre las funciones vitales del colesterol, destaca “actuar como precursor de la síntesis de moléculas esenciales como las hormonas esteroideas”, que incluyen cortisol, estrógenos y testosterona, además de los ácidos biliares necesarios para la digestión de grasas y la vitamina D, clave para la salud ósea y el sistema inmunológico.

¿Cómo funciona? “El colesterol es trasladado en la sangre mediante partículas llamadas lipoproteínas, clasificadas según su densidad: quilomicrones, VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad), LDL (lipoproteínas de baja densidad) y HDL (lipoproteínas de alta densidad)”, explica Fernández Pardo. Las diferentes lipoproteínas ejercen funciones cruciales para el organismo. En particular, las LDL transportan colesterol hacia los tejidos, pero niveles elevados de LDL están asociados con un mayor riesgo de arteriosclerosis.

Niveles de colesterol en sangre

Un aspecto clave es el control de los niveles de colesterol en sangre. Aunque típicamente se considera normal un nivel total por debajo de 200 mg/dL, Fernández Pardo enfatiza que “deberíamos hablar de niveles adecuados para cada persona” en lugar de aplicar una cifra estándar. En relación al colesterol LDL, los objetivos de este deben adaptarse al nivel de riesgo cardiovascular de cada individuo.

Para las personas con riesgo bajo a moderado, los niveles de LDL deberían ser inferiores a 100 mg/dL; en casos de alto riesgo, el colesterol LDL debe estar por debajo de 70 mg/dL. En situaciones de riesgo muy alto, como tras un infarto de miocardio o un ictus, el objetivo se establece por debajo de 55 mg/dL, y puede llegar a menos de 40 mg/dL para personas con complicaciones vasculares recurrentes.

Fernández Pardo también resalta que “es crucial tomar medidas cuando los niveles de colesterol LDL superan los objetivos establecidos”. Esto se vuelve aún más crítico si el paciente presenta otros factores de riesgo como diabetes, hipertensión, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares.

Además de los niveles de LDL, hay que considerar que el riesgo aumentará si los niveles de HDL son bajos o si los triglicéridos están elevados.

¿Qué hace que nos suba el colesterol?

El aumento de colesterol puede deberse a varios factores y hábitos. “La alimentación es solo una parte del rompecabezas”, aclara el especialista, quien subraya la importancia de adoptar un enfoque integral para la salud cardiovascular.

  1. Uno de los factores más influyentes es el ejercicio físico. “La actividad regular, especialmente ejercicios aeróbicos como caminar o correr, reduce los triglicéridos y ayuda a aumentar el HDL”, señala. Asimismo, mejora la sensibilidad a la insulina y contribuye a un mejor estado metabólico.

  2. El tabaquismo es otro factor determinante. “Fumar merma los niveles de HDL y perjudica las arterias, favoreciendo la oxidación que provoca placas ateroscleróticas”, advierte Fernández Pardo. Abandonar el hábito tabáquico puede mejorar notablemente el perfil lipídico.

  3. El consumo excesivo de alcohol también se asocia con un aumento del colesterol, aunque en pequeñas cantidades el vino tinto puede tener un efecto positivo sobre el HDL. “El abuso del alcohol, sin embargo, aumenta los triglicéridos y puede llevar al sobrepeso”, concluye.

  4. El peso corporal es un aspecto central. “La obesidad, especialmente la grasa abdominal, está vinculada a niveles altos de LDL y bajos de HDL”, explica. “Bajar incluso un 5-10% del peso puede tener resultados significativos en el perfil lipídico”.

  5. Otro aspecto relevante es el estrés crónico, que puede dar lugar a patrones alimentarios desordenados y falta de actividad. El exceso de cortisol puede incrementar la producción de colesterol, por lo que incorporar técnicas de manejo del estrés, como meditación o terapia, es recomendable.

  6. Por último, los factores genéticos juegan un papel importante en los niveles de colesterol. Algunas personas pueden tener predisposición a niveles altos, independiente de su estilo de vida, como ocurre en la hipercolesterolemia familiar, que requiere atención médica específica.

¿Qué podemos hacer para bajar el colesterol?

Para regular los niveles de colesterol y cuidar la salud cardiovascular, es esencial: adoptar una dieta equilibrada, realizar ejercicio regularmente, evitar el tabaco, moderar el consumo de alcohol, mantener un peso saludable y controlar el estrés, teniendo en cuenta también la influencia de factores genéticos.

Carlos José Belmonte López
Carlos José Belmonte Lópezhttps://www.google.com/search?kgmid=/g/11rcl91syn
Licenciado en farmacia por la Universidad CEU San Pablo y Máster en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Doctorado y comprometido con la Salud Humana

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