Diagnóstico precoz: la clave para frenar la diabetes y sus efectos dañinos

Actualizado el 18 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López

La diabetes es una enfermedad que involucra un conjunto de trastornos metabólicos resultantes de niveles elevados de glucosa en sangre. Esta elevación puede deberse a un déficit en la producción de insulina o a una resistencia a su acción. La especialista en Endocrinología y Nutrición, Cristina Tejera, autora del libro *Afrontar la diabetes*, señala que aunque el diagnóstico se basa en la glucemia (glucosa en sangre), «esta patología es mucho más compleja que una mera subida de glucosa». Es fundamental entender los distintos tipos de diabetes, siendo la tipo 1 y la tipo 2 las más comunes. Además, llegar a un diagnóstico precoz es crucial para prevenir daños en órganos y tejidos.

Importancia del diagnóstico temprano

A pesar de la gravedad de la enfermedad, el infradiagnóstico sigue siendo un gran reto. Tejera advierte sobre la necesidad de reconocer las señales de alerta y entender cómo se manifiesta la enfermedad. Inicialmente, la mayoría de los casos son asintomáticos, lo que hace que a menudo pase desapercibida hasta que se presentan complicaciones. Es vital que tanto los médicos como los pacientes estén atentos a los síntomas que aparecen en fases más avanzadas.

Principales síntomas de la diabetes

La diabetes suele ser silenciosa al principio; por lo general, la elevación leve o moderada de glucosa no provoca síntomas evidentes. Sin embargo, una vez que los niveles superan ciertos umbrales, comienzan a surgir señales alarmantes. Por ejemplo, la glucosa en exceso permanece en la sangre y no llega a las células, lo que lleva a que tanto las células como la persona experimenten una sensación de hambre. Tejera explica que “las células tienen hambre y la propia persona tiene más hambre”.

Este exceso de glucosa también se filtra a través de los riñones, causando que se elimine en la orina y, simultáneamente, arrastre agua, lo que resulta en “más ganas de hacer pis (poliuria)”. Como consecuencia de miccionar más frecuentemente, puede aparecer un aumento en la sed, conocido como polidipsia. Entre los otros síntomas que pueden presentarse en personas con diabetes no diagnosticada se encuentran la pérdida de peso, un cansancio extremo, y la propensión a infecciones, tanto en el sistema urinario como en la boca. También se nota un mayor tiempo de cicatrización.

Personas con más riesgo de diabetes tipo 2

Diferentes factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Entre los más destacados se encuentran:

  • Ser mayor de 45 años.
  • Tener obesidad, especialmente abdominal, evidenciada por un incremento en el perímetro del abdomen.
  • Poseer antecedentes familiares de primer grado.
  • Presentar otros factores de riesgo cardiovascular, como hipertensión o colesterol elevado.
  • Las mujeres que han experimentado diabetes gestacional corren un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 posteriormente, según Tejera.

Niveles de glucosa en sangre indicativos de diabetes

Para determinar la presencia de diabetes de forma precisa, las analíticas de sangre miden la glucosa en ayunas. Si bien la glucosa después de las comidas también se ve afectada, es más efectivo medirla en ayunas para identificar problemas. Normalmente, los niveles de glucosa deben estar por debajo de 100 mg/dL. Si los niveles se sitúan entre 100 y 126 mg/dL, es necesario realizar pruebas adicionales para confirmar una posible prediabetes. A partir de 127 mg/dL, es crucial investigar más a fondo, ya que podría indicar diabetes.

Desafortunadamente, en muchos casos, la diabetes se diagnostica solo cuando se presenta una complicación. «A veces diagnosticamos la diabetes porque se presenta con una complicación», señala Tejera. Por ejemplo, en una persona que ha tenido un infarto, una analítica puede revelar niveles de glucosa altos, lo que indica que el problema no es reciente, sino que ha estado presente durante mucho tiempo. La endocrinóloga aconseja que las personas con factores de riesgo relacionados con la diabetes tipo 2 se realicen un control analítico al menos una vez al año para prevenir complicaciones futuras.

La clave para gestionar esta enfermedad radica en la educación y en la toma de decisiones informadas sobre la salud. Con un mayor conocimiento sobre los síntomas, los factores de riesgo y los métodos de diagnóstico, es posible adoptar medidas preventivas que hagan la diferencia en la calidad de vida de quienes están en riesgo o ya padecen diabetes.

Carlos José Belmonte López
Carlos José Belmonte Lópezhttps://www.google.com/search?kgmid=/g/11rcl91syn
Licenciado en farmacia por la Universidad CEU San Pablo y Máster en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Doctorado y comprometido con la Salud Humana

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