Actualizado el 19 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
El Papa Francisco, ingresado desde el viernes pasado por una bronquitis en el Policlínico Gemelli de Roma, ha presentado un empeoramiento en su estado de salud, afectado ahora por una neumonía bilateral. Esto se considera un cuadro médico más grave y complejo. “Una tomografía computarizada de tórax de seguimiento reveló la aparición de neumonía bilateral, requiriendo terapia farmacológica adicional”, ha comunicado el Vaticano.
Síntomas de neumonía
Los síntomas típicos de la neumonía incluyen fiebre, disnea, y dolor agudo en el pecho, además de tos con expectoración purulenta, que en ocasiones puede contener sangre. Existen neumonías atípicas en las que la sintomatología es diferente y se presenta con malestar general, cefalea, dolores musculares, astenia (fatiga física) y tos seca (sin expectoración).
Según el médico internista Alberto Montero Rodríguez, “en el paciente anciano, los síntomas son más inespecíficos y pueden cursar con síndrome confusional agudo o bajo nivel de consciencia”. Esto plantea un desafío adicional para el diagnóstico y la atención de la salud de personas mayores como el Papa Francisco, quien cuenta con 88 años.
Complicaciones graves de la neumonía
Diagnosticar la neumonía a tiempo es fundamental para prevenir complicaciones que pueden poner en riesgo la vida del paciente. Entre las complicaciones que destacan los expertos consultados por CuídatePlus se incluyen:
- Insuficiencia respiratoria, especialmente en individuos con patologías cardiacas o respiratorias previas, lo que podría requerir oxigenoterapia.
- Bacteriemia, que implica que los gérmenes ingresan al torrente sanguíneo, lo que puede causar un shock séptico.
Por ello, tras el diagnóstico, es crucial que el paciente comience el tratamiento lo antes posible. «En los casos más leves no es necesario el ingreso hospitalario, pero en los más severos, ya sea por la condición del paciente o la gravedad de la neumonía, puede ser necesario el ingreso», subraya Montero.
Clasificación de la neumonía
Las neumonías se dividen en dos grandes categorías: las que se adquieren en la comunidad y las relacionadas con la asistencia sanitaria (NRAS). Según José María Eiros, catedrático-jefe del Servicio de Microbiología de la Facultad de Medicina y del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid, estas últimas abarcan la neumonía adquirida en el hospital (nosocomial), la asociada a la ventilación mecánica y aquellas que se contraen fuera del hospital pero que tienen antecedentes de asistencia sanitaria.
En el caso de la neumonía comunitaria, diversas bacterias, hongos, virus y parásitos pueden causarla. La bacteria más común que produce esta afección es el Streptococcus pneumoniae (neumococo). Sin embargo, la neumonía en personas hospitalizadas, que se conoce como neumonía nosocomial, es provocada por diferentes bacterias que no son comunes en la comunidad, señala Montero. Aunque menos frecuentes, los virus como el de la gripe, el VRS y el SARS-CoV-2 también pueden ser causas de neumonía.
¿En qué se diferencia la neumonía de una bronquitis?
Es común confundir el término bronquitis con neumonía. Según Montero, “a diferencia de la neumonía, una bronquitis es un proceso infeccioso de la vía aérea producido generalmente por virus respiratorios, cursando con síntomas más benignos. Generalmente, la bronquitis no suele causar complicaciones graves ni requiere de ingresos hospitalarios.”
Importancia de la atención médica oportuna
Dada la seriedad del diagnóstico del Santo Padre, es un recordatorio sobre la importancia de la atención médica oportuna en caso de presentar síntomas respiratorios. Las personas mayores, como el Papa, deben ser especialmente cuidadosas, ya que son más vulnerables a complicaciones graves. La presencia de neumonía bilateral complicando su estado de salud resalta los riesgos que enfrentan quienes tienen condiciones de salud preexistentes.
En conclusión, la salud del Papa Francisco pone de relieve la gravedad de las infecciones respiratorias en poblaciones vulnerables. La neumonía, en sus diversas formas, puede tener consecuencias devastadoras y la detención temprana y adecuada es clave para asegurar el bienestar de aquellos que la padecen.


