Actualizado el 22 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Las enfermedades infecciosas emergentes han cobrado un papel protagónico en la salud pública mundial, y su relevancia se ha vuelto aún más evidente. De hecho, los expertos han señalado que estas enfermedades, provocadas por virus como el Zika, Ébola, SARS CoV-2, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y el virus del Nilo Occidental, representan el 12% de todos los patógenos humanos. Esta alarmante cifra se destacó durante la XV Jornada de Enfermedades Infecciosas, organizada por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).
Causas del aumento de enfermedades emergentes
Los factores que contribuyen al aumento de enfermedades emergentes son variados y complejos. Especialistas han identificado el cambio climático, los viajes internacionales y el comercio global como influencias clave en la propagación de estas enfermedades. El cambio climático altera los hábitats de los vectores, como mosquitos y garrapatas, y modifica los patrones de temperatura y precipitación, facilitando la aparición de virus en nuevas áreas geográficas, como España. Según el doctor José Manuel Ramos Rincón, especialista del Servicio de Medicina Interna del Hospital General Universitario de Alicante, esto puede llevar a una mayor incidencia de dengue, virus del Nilo Occidental y fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en regiones donde antes no se habían manifestado.
Virus que preocupan a los expertos
La lista de virus emergentes que han generado preocupación entre los expertos es extensa. A continuación, se presentan algunos casos destacados que merecen ser conocidos y analizados por el público.
SARS-CoV-2
La pandemia de COVID-19, causada por el virus SARS-CoV-2, lleva en nuestras vidas desde finales de diciembre de 2019. A cinco años de su inicio, el impacto es devastador: más de 7 millones de muertes en 234 países, lo que subraya la necesidad de atención y preparación ante futuros brotes.
Ébola
La enfermedad por el virus del Ébola (EVE) afecta tanto a humanos como a primates, presentándose como una enfermedad grave y a menudo mortal. Su tasa de letalidad varía, pero actualmente se sitúa en alrededor del 50%. El brote más significativo tuvo lugar entre 2014 y 2016 en África Occidental, con 28,610 casos reportados. Desde 1976, cuando se describió por primera vez este virus, ha habido numerosos brotes esporádicos en el continente africano y algunos casos aislados en otros países, incluyendo España.
Virus Zika
El virus Zika se transmite a través de mosquitos del género Aedes y ha sido motivo de alarma desde la epidemia en América Latina en 2015-2016. En 2023, España registró únicamente seis casos importados, lo que refleja su impacto limitado en el país hasta el momento.
Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo
Transmitida principalmente por garrapatas del género Hyalomma, esta fiebre hemorrágica ha registrado 15 casos autóctonos en España desde 2013, con seis fallecimientos. Se trata de un virus que también merece un seguimiento cercano por sus potenciales riesgos para la salud pública.
Virus del Nilo Occidental
Este virus, igualmente un arbovirus, se ha presentado en España con ciertos brotes relevantes. En 2020, se confirmaron 77 casos, y en 2024, hasta la semana epidemiológica 40, se reportaron 115 casos en Andalucía y Extremadura, de los cuales 10 resultaron fatales.
Virus del dengue
Cada año, el dengue afecta a cientos de millones de personas en el mundo. En 2023, España notificó 398 casos confirmados, en su mayor parte importados. Sin embargo, el hecho de que se hayan registrado casos autóctonos desde 2017 es motivo de precaución y vigilancia sanitaria.
Chikungunya y otros virus emergentes
El chikungunya, transmitido por mosquitos Aedes, ha generado alrededor de 500,000 casos globalmente en 2023, y España, aunque solo ha notificado 191 casos importados, debe estar atenta. Además, se han reportado casos del virus Oropouche y el virus Usutu en Europa, lo que evidencia la continua llegada de enfermedades infecciosas a nuevas regiones.
Mpox
Conocida anteriormente como viruela del mono, la mpox ha afectado significativamente a África en años recientes, con casi 8,500 casos registrados en España entre 2022 y 2025 y cantidades alarmantes en el continente africano. Este virus demuestra la necesidad urgente de abordar de manera efectiva la salud pública y la prevención de enfermedades emergentes.
La situación es clara: la salud global se enfrenta a desafíos significativos debido a la aparición de nuevos virus, y es vital que tanto los profesionales de la salud como la población en general tomen conciencia y adopten medidas proactivas para evitar la propagación de estas enfermedades. La prevención y la educación son herramientas esenciales para gestionar estos riesgos en el futuro.


