Actualizado el 4 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
El ayuno intermitente es una práctica que ha ganado popularidad en los últimos años como una estrategia para mejorar la salud y la gestión del peso. Esta forma de alimentación alterna períodos de ingesta de alimentos con otros en los que no se consume nada, excepto por bebidas como infusiones o café. El concepto central detrás del ayuno intermitente no es solo qué se come, sino cuándo se come, y uno de los métodos más conocidos es el método 16/8, que implica 16 horas sin alimentos y 8 horas de consumo.
Ciencia detrás del ayuno intermitente
Un estudio reciente realizado por Nutrimedia, una iniciativa del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona (UPF) y el Centro Cochrane Iberoamericano, proporciona una visión más clara sobre la efectividad del ayuno intermitente. La evaluación ha encontrado que existe una «certeza moderada» de que esta práctica ayuda a las personas con sobrepeso a perder alrededor de un kilo adicional en comparación con una dieta baja en calorías sin limitaciones horarias.
David Rigau, investigador del Centro Cochrane Iberoamericano y uno de los autores principales de la evaluación, menciona que «la limitación de las horas del día durante las que se realizan las comidas parece potenciar ligeramente el efecto adelgazante de la simple reducción de las calorías en la dieta». Este hallazgo sugiere que el enfoque temporal del ayuno intermitente podría tener beneficios adicionales en la reducción de peso.
Efectos en el momento de la ingesta
Además, los estudios han indicado que cuando las comidas se concentran en las primeras horas del día, por ejemplo, entre las 7 y las 15 horas, el efecto de adelgazamiento puede ser todavía mayor que con otras modalidades de ayuno intermitente. Esto abre la puerta a la idea de que el momento de las comidas puede ser tan importante como la cantidad de calorías consumidas.
Consideraciones a largo plazo
A pesar de estos prometedores resultados, aún persisten muchas preguntas sobre el ayuno intermitente. Una de las preocupaciones principales es si el ligero efecto adelgazante observado puede mantenerse a largo plazo. Hasta ahora, la duración del seguimiento de los pacientes que han participado en estudios ha variado significativamente, desde cuatro semanas hasta un año, lo que limita la capacidad de realizar afirmaciones definitivas.
Adicionalmente, hay que considerar que faltan datos sobre los posibles efectos perjudiciales del ayuno intermitente. Esta forma de alimentación, aunque adoptada por miles de personas, no ha sido estudiada en profundidad en cuanto a sus efectos adversos a largo plazo, lo que hace necesario abordar el tema con cautela.
¿Beneficios más allá de la pérdida de peso?
Otro aspecto importante que no se ha investigado a fondo es si el ayuno intermitente podría ofrecer beneficios en relación con diversas enfermedades cardiovasculares o incluso en la promoción del bienestar general. A pesar de la popularidad de esta dieta, estos potenciales efectos positivos apenas han sido objeto de estudio, lo que plantea la pregunta de hasta qué punto el ayuno podría ser una solución integral para la salud.
En análisis previos de Nutrimedia, como el de 2018 que abordó el mensaje «el ayuno intermitente es beneficioso para la salud«, se concluyó que esto era incierto debido a la falta de pruebas científicas. Nuevas evaluaciones, como la realizada en 2022 sobre la salud cardiovascular, también indicaron que las evidencias sobre el ayuno intermitente en este contexto son insuficientes.
Conclusiones sobre el ayuno intermitente
En conclusión, aunque el ayuno intermitente parece ofrecer ciertos beneficios en términos de pérdida de peso, es esencial continuar investigando para comprender plenamente sus efectos a largo plazo y su impacto sobre la salud en general. Según Rigau, «las cuatro revisiones sistemáticas de ensayos clínicos analizadas muestran que todavía se desconoce si las diferentes modalidades de ayuno intermitente tienen algún efecto beneficioso sobre el infarto de miocardio, el ictus y otros eventos cardiovasculares«. La falta de información precisa resalta la importancia de consultar con profesionales de la salud antes de embarcarse en esta o cualquier otra dieta.


