Actualizado el 26 de enero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Una de las cuestiones más importantes en la nutrición es saber qué productos debemos incorporar en nuestra alimentación y cuáles evitar. Aunque a menudo apostemos por alimentos considerados saludables, a veces no logramos cubrir las necesidades básicas de nuestro organismo, lo que puede llevar a problemas de salud. Entender el funcionamiento de nuestro cuerpo resulta vital para establecer una alimentación rica y equilibrada.
La importancia del omega 3 en nuestra dieta
Uno de los nutrientes clave que debemos incluir en nuestra dieta es el omega 3. Este ácido graso, presente en productos como el salmón, desempeña funciones esenciales para nuestra salud, especialmente en el cuidado del sistema cardiovascular y cerebral. Sin embargo, no es fácil incorporarlo a nuestra alimentación de manera adecuada.
El papel del corazón y el omega 3
Una alimentación adecuada debe centrarse en mantener el corazón sano y protegido de posibles accidentes cardiovasculares. Además de mejorar la salud cardiaca, el omega 3 también presenta propiedades antiinflamatorias y beneficia la salud ocular. No obstante, obtener esta sustancia puede resultar complicado, ya que ciertos alimentos pueden traer consigo un riesgo para la salud.
Desafíos de la obtención de omega 3
La obtención de omega 3 se vincula principalmente al consumo de pescado, en especial, de variedades más grandes como el salmón, la caballa o el atún blanco. Sin embargo, estos peces «pueden acumular muchos metales pesados», como expone la nutricionista Bianca Bor, quien señala que estos se alimentan unos de otros, lo que agrava el problema.
¿Es bueno tomar suplementos de omega 3?
Para aquellas personas que no consumen suficientes alimentos ricos en omega 3, recurrir a suplementos puede parecer una solución viable. No obstante, es fundamental elegir cuidadosamente los productos que se adquieran, ya que la calidad puede variar. El salmón, la trucha y las sardinas son algunos de los alimentos que mayor cantidad de omega 3 aportan a nuestro organismo.
Suplementación y precauciones
Muchos optan por suplementar su dieta con omega 3, pero es crucial tener en cuenta ciertos factores al hacerlo. Bianca Bor recomienda elegir productos que cuenten con el certificado IFOS, que asegura que cumplen estándares de calidad necesarios. Si bien esto puede parecer un paso simple, es vital para evitar los riesgos asociados a una ingesta inadecuada de estos suplementos.
Este sello «garantiza que esas cápsulas han pasado un filtro en el que se ha visto que cumplen con unos mínimos de metales pesados, tóxicos, etcétera». Por ello, es preferible no adquirir suplementos en supermercados, ya que estos a menudo carecen del respaldo necesario para asegurar su calidad. Como señala Bor, «Igual tomáis omega 3 pensando que estáis haciendo algo bueno y estáis metiendo un montón de metales pesados».
Riesgos asociados a la ingesta de omega 3
Una parte esencial de las preocupaciones en torno al omega 3 son los metales pesados, que pueden acumularse en el organismo y tener efectos nocivos, especialmente a nivel hormonal. La especialista explica que «Actúan como hackers, es decir, pueden hackear tus hormonas y dar lugar a desajustes en la regla, dolores…». Esta advertencia resalta la importancia de ser cautelosos con los suplementos que consumimos.
Asimismo, la Organización de Consumidores y Usuarios ha manifestado su preocupación por el uso excesivo de suplementos que contienen omega 3, ya que muchos de estos pueden producir efectos adversos. La Agencia Europea del Medicamento también ha señalado que un consumo inadecuado de estos productos puede acarrear riesgos importantes.
Consecuencias del consumo desmedido
Uno de los efectos adversos más destacados es el aumento de la probabilidad de sufrir fibrilación auricular, un tipo de arritmia cardíaca que puede resultar muy peligrosa, especialmente para quienes padecen enfermedades cardiovasculares o tienen factores de riesgo preexistentes. La consideración cuidadosa del consumo de omega 3 es clave para prevenir estas situaciones.
Finalmente, la nutricionista hace un llamado a la prudencia respecto a los suplementos de omega 3, así como a los alimentos que los contienen. La conciencia sobre lo que incorporamos a nuestra dieta puede marcar la diferencia en nuestra salud y bienestar.


