Actualizado el 26 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Las bayas de goji, también conocidas como «cerezas del Tíbet», han estado en el «podium de lo saludable» durante siglos en Asia gracias a sus propiedades curativas y su capacidad para retrasar los signos de envejecimiento. En España, sin embargo, ha sido hace unos diez años aproximadamente cuando han ganado protagonismo entre los alimentos más saludables.
Beneficios de las bayas de goji
Además de la fuente de vitaminas que las bayas de goji resultan ser, este increíble alimento tiene propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, gracias a su alto contenido en carotenoides y polifenoles, los cuales «ayudan a proteger las células del estrés oxidativo y pueden contribuir a prevenir enfermedades crónicas», agrega el nutricionista Edgar Barrionuevo.
Estas pequeñas frutas rojas están repletas de nutrientes esenciales, lo que las convierte en lo que se conoce como un «superalimento». Son una fuente rica en vitaminas, como la vitamina C, vitamina A, y vitamina B2, esenciales para el funcionamiento del sistema inmunológico, la piel y la vista.
Además, un estudio de la Universidad de California ha demostrado que el consumo regular de estas bayas puede mejorar la salud ocular y retrasar la aparición de enfermedades como la DMAE, al aumentar la densidad de pigmentos protectores en los ojos.
Según Barrionuevo, las bayas de goji «contienen vitamina C, vitamina A, hierro y zinc, lo que puede fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud ocular«.
Esto las convierte en un aliado perfecto para aquellos que buscan mejorar su salud ocular, ya que contienen antioxidantes como la zeaxantina y la luteína, que se han demostrado efectivos para prevenir la degeneración macular relacionada con la edad (DMAE), una de las principales causas de pérdida de visión en personas mayores.
Según un artículo de Alessandra Signorelli, «estas bayas antienvejecimiento son un concentrado de nutrientes beneficiosos para la salud«, y se han convertido en parte de las dietas de numerosos rostros conocidos como Gwyneth Paltrow y Victoria Beckham.
El hecho de que las bayas de goji contengan más vitamina C que las naranjas y más betacarotenos que las zanahorias ha ayudado a cimentar su reputación como un superalimento de moda.
Advertencias de los nutricionistas
Uno de los principales puntos a tener en cuenta es la presencia de metales pesados y pesticidas en algunas bayas de goji importadas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) alertó hace unos años sobre estos contaminantes, que pueden afectar la salud si no se eligen productos de calidad o ecológicos. Por lo tanto, es fundamental asegurarse de comprar bayas de goji de fuentes confiables y preferiblemente ecológicas.
A pesar de los numerosos beneficios que ofrecen las bayas de goji, no son un remedio milagroso y deben consumirse con precaución. Como todo «superalimento», su consumo debe integrarse dentro de una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable. De hecho, algunos nutricionistas y expertos han advertido sobre algunos posibles riesgos asociados con su consumo excesivo, sobre todo cuando se ingieren en grandes cantidades o de forma prolongada.
Contraindicaciones con alimentos
El consumo de bayas de goji también está contraindicado en ciertos casos. Como explica el bioquímico J.M. Mulet, «el goji puede interferir con los medicamentos anticoagulantes, antihipertensivos y antidiabéticos».
Esto se debe a que algunas sustancias presentes en las bayas pueden aumentar los efectos de estos fármacos, lo que podría ser peligroso para quienes los toman. Además, durante el embarazo y la lactancia, se recomienda evitar su consumo debido a su contenido en betaína.
Importancia del consumo moderado
En cuanto a la cantidad diaria recomendada, los expertos sugieren consumir entre 15 y 20 gramos al día, lo que equivale a unas 60 bayas secas. Esto es suficiente para disfrutar de sus beneficios sin correr riesgos.
Además, el bioquímico Mulet advierte que las bayas de goji «no son mejores ni peores que otros frutos rojos«, como los arándanos o las moras. Aunque ofrecen nutrientes valiosos, su popularidad se debe en parte al exotismo de este fruto, lo que puede llevar a sobrevalorar sus efectos. «Si consumes goji porque te gusta su sabor, adelante; pero si lo haces porque vas a estar más sano, te están tomando el pelo», dice Mulet.
El alto contenido de fibra de las bayas de goji también ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, lo que puede ser beneficioso para las personas con diabetes o en riesgo de desarrollarla.
De acuerdo con un estudio de ‘Medical New Today’, «las bayas de goji pueden ayudar a prevenir el daño hepático, mejorar la salud cardiovascular, reducir el colesterol malo y regular la presión arterial«.
La popularidad de un superalimento
Esto es especialmente importante, ya que el estrés oxidativo está relacionado con el envejecimiento prematuro y diversas enfermedades crónicas, como las cardiovasculares y el cáncer.

En resumen, las bayas de goji constituyen un alimento altamente nutritivo que, aunque presenta numerosos beneficios para la salud, debe ser consumido con moderación y precaución. Así, se pueden integrar de manera efectiva en la dieta, aprovechando sus propiedades sin correr riesgos innecesarios.


