Actualizado el 19 de enero de 2025 por Carlos José Belmonte López
No se entiende hablar de comida en España sin mencionar el pan. Este alimento va más allá de su función básica, convirtiéndose en un símbolo de tradición y cultura que acompaña a cada comida del día. Desde el desayuno, donde las tostadas son una opción habitual, hasta las cenas, el pan se presenta como un acompañante ideal. Se convierte en el aliado perfecto de platos icónicos como el jamón o la tortilla, y su uso es fundamental en las comidas con salsas. Pocas personas se resisten a hacer los denominados ‘barquitos’ antes de terminar.
Los beneficios de congelar el pan
Existen distintos tipos de pan, desde la clásica barra hasta especialidades regionales como el pan de hogaza gallego o el mollete andaluz. Varios expertos han coincidido en que el consumo diario de pan aporta numerosos beneficios para la salud. Entre estos beneficios, se destaca que ayuda al correcto funcionamiento del sistema inmune, retrasa el envejecimiento de las células y reduce los niveles de azúcar en sangre. Además, siempre ha estado en el foco el alimento en sí, pero no tanto la forma de comerlo.
Congelar el pan es bueno para evitar gases
Una tendencia creciente entre los consumidores es la de congelar el excedente de pan para disfrutarlo posteriormente. El congelador se presenta como una opción ideal para no desperdiciar el sobrante o evitar que se endurezca. En este contexto, la doctora Karen Alarcón, gastroenteróloga, ha compartido un vídeo en Instagram donde explica por qué esta acción es beneficiosa. «Hola, soy la doctora Karen Alarcón, gastroenteróloga, endoscopista. Hoy te quiero contar qué pasa si tú congelas el pan y luego sacas una rebanada para calentarla, ya sea en la sartén o en el tostador», dice en su vídeo.
¿Qué engorda más, la miga o la corteza?
Una cuestión habitual entre los amantes del pan es saber si engorda más la miga o la corteza. El doctor Miguel Herrero, especialista en Ciencia y Tecnología de los Alimentos, ha aclarado este mito: «Se ha dicho toda la vida que la miga engorda menos que la corteza, pero no es así porque ambas partes tienen la misma composición. Lo que sucede es que la corteza se seca más en el horno y tiene menos agua.» Esta aclaración refleja la necesidad de basar las creencias en la ciencia y no en suposiciones.
Los mitos y realidades sobre el pan
Además de los beneficios de congelar el pan, la doctora Alarcón recordó otros aspectos importantes en su vídeo. Enfatiza que el almidón del pan, al ser congelado, se digiere mejor tras ser calentado, lo que puede beneficiar a quienes sufren de distensión abdominal o gases. «Recuerda que el almidón, por el efecto del calor, se digiere mejor, lo que puede disminuir las molestias de distensión abdominal y gases», concluyó. Más allá de la congelación, destaca que es fundamental combinar el pan con una dieta equilibrada y elegir un pan de calidad, como el de masa madre.
Por último, muchas personas han comenzado a adoptar prácticas más conscientes en torno al consumo de pan. Algunas deciden congelar el excedente para no desperdiciarlo. Esto resulta especialmente útil en un contexto donde la sostenibilidad y el ahorro alimentario son cada vez más relevantes. En definitiva, el pan no solo es parte de nuestras tradiciones gastronómicas, sino que también ofrece múltiples beneficios para la salud cuando se consume de manera adecuada. Su versatilidad en la cocina y su valor cultural lo convierten en un alimento indispensable en la mesa española.


