Actualizado el 17 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Los avances en la lucha contra el fraude en el etiquetado de la miel han cobrado protagonismo en el XII Congreso Nacional de Apicultura que se celebra en Zamora. Durante este evento, se ha presentado un estudio revelador de la Universidad Politécnica de Valencia que pone de manifiesto una alarmante tendencia en la incorrecta identificación de productos. En particular, se ha hallado etiquetado engañoso en seis de cada siete muestras de miel adquiridas en supermercados.
Detalles del estudio
La investigación ha examinado siete botes de miel de marcas blancas de algunas de las principales cadenas de supermercados de España. Cada muestra, de medio y un kilo, fue enviada a un laboratorio especializado en análisis polínico de origen. El objetivo era determinar las áreas de producción de la miel y, en los casos de mezclas, identificar cuál era la zona dominante.
De los resultados obtenidos, únicamente uno de los productos analizados fue etiquetado como miel exclusivamente española, y la analítica certificó que en efecto provenía de pólenes de la zona mediterránea que incluye a España. En contraposición, el resto de las mieles etiquetadas como ‘España’ no tenían respaldo en los análisis.
Un etiquetado engañoso
La información proporcionada por el etiquetado de los productos fue puesta en tela de juicio. En todas las mieles de mezcla analizadas, la etiqueta mencionaba ‘España’ como el primer país de procedencia. Sin embargo, los resultados mostraron que en ninguno de esos casos era cierto. En dos de las muestras, incluso, no se hallaron rastros de los países indicados en el etiquetado. En uno de ellos se mencionaba a India como segundo país, pero no se identificó ningún tipo de polen de esa región. En otra muestra, el etiquetado mencionaba a México, pero también faltaban restos de polen de América del Norte.
Isabel Escriche, directora del Laboratorio de la Miel de la Universidad Politécnica de Valencia, subrayó que este estudio evidencia la falta de concordancia entre el análisis polínico y lo que realmente se indica en los envases. Además, recalcó que la normativa exige especificar el país de origen de las mieles en un orden basado en la abundancia.
Innovaciones para combatir el fraude
Aparte del análisis de mieles en supermercados, Escriche también presentó otro estudio en el congreso cuyo propósito es distinguir de manera sencilla la miel china de la española. Utilizando técnicas de espectroscopía infrarroja, se analizan mieles monoflorales como las de azahar, romero, tomillo y milflores. Esta técnica, combinada con un análisis discriminante, permite clasificar de manera precisa los productos, ofreciendo una herramienta efectiva para combatir el fraude en el etiquetado.
Asimismo, en la Escuela Politécnica Superior de Zamora, que forma parte de la Universidad de Salamanca, se ha desarrollado un modelo similar. Este programa se centra en distinguir las mieles de Zamora de las que no lo son, y podría ser clave para garantizar la trazabilidad en la nueva marca de garantía que se implementará para las mieles de la provincia.
Retos del sector apícola
El presidente de la asociación de apicultores zamoranos Apis Durii, Francisco Alonso, ha destacado que la trazabilidad y la diferenciación son dos de los principales retos del sector. Alonso es también el organizador de la Feria Apícola Internacional de Zamora Meliza 2025, que tiene lugar este fin de semana. Esta feria se posiciona como la más relevante del sector en España, con más de 150 puestos de 111 expositores, un túnel de miel, catas en directo y diversas actividades, incluyendo exposiciones y actividades tanto para adultos como para niños.
En este contexto, el XII Congreso Nacional de Apicultura reúne alrededor de cuatrocientos congresistas, centenares de comunicaciones y diversas conferencias magistrales, ofreciendo una plataforma importante para la discusión de temas actuales en la apicultura.
La importancia de la transparencia y la calidad
Ante la creciente preocupación por el fraude en la miel y la necesidad de distinguir productos de calidad, es vital que los consumidores estén informados. La correcta identificación de los productos alimenticios no solo asegura que los consumidores reciban lo que han pagado, sino que también protege a los productores locales y promueve la confianza en el mercado.
La implementación de nuevas tecnologías y metodologías para verificar la procedencia de la miel es un paso positivo hacia la transparencia del sector. Al final, se trata de garantizar que cada tarro de miel no solo sea un producto de calidad, sino también un reflejo genuino del lugar de donde proviene. Los consumidores tienen derecho a saber lo que están comprando, y el sector apícola tiene la responsabilidad de garantizar una oferta honesta y clara.


