Actualizado el 22 de enero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Es el electrodoméstico de moda y ha logrado conquistar la cocina de millones de españoles. Las denominadas freidoras de aire se han convertido en el utensilio «imprescindible» de quienes buscan comer saludable, barato y sin grandes dotes culinarios. Sin embargo, es fundamental conocer bien cómo funciona y no caer en la trampa de pensar que cualquier alimento elaborado en su interior es automáticamente beneficioso para la salud.
Beneficios y características de las freidoras de aire
La técnica de cocinado, a pesar de su nombre, podría compararse más al horneado que a la fritura. Como aclara Samara Palma, miembro del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el principal beneficio de las freidoras de aire, en comparación con las freidoras tradicionales, es la menor cantidad de aceite utilizada en la cocción. En general, el ahorro de aceite oscila entre un 25% y un 90%. Esto significa que, al final, una freidora de aire no es más que un horno de menor tamaño, lo que permite alcanzar la temperatura más rápidamente. Así, se reduce la absorción de grasa en los alimentos.
A pesar de estas ventajas, es crucial entender que el valor nutricional de los alimentos que cocinemos en este electrodoméstico dependerá profundamente de los ingredientes que utilicemos. Muchas recetas de freidora de aire incluyen grasas no saludables, como quesos fundidos, salsas, mantequillas o natas, que pueden incrementar el valor calórico y energético de los platos. Por tanto, si el objetivo de utilizar este electrodoméstico es controlar el peso, es importante recordar que lo más importante no son solo las calorías, sino también los nutrientes.
Precauciones a considerar
Uno de los riesgos potenciales de la cocción con freidoras de aire es el abuso de alimentos excesivamente tostados o carbonizados. Tal y como advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), cuando los alimentos ricos en almidón, como las patatas, se cocinan a temperaturas superiores a 195 ºC, se favorece la formación de acrilamida, una sustancia que puede ser tóxica y potencialmente cancerígena. Por eso, es aconsejable controlar que la temperatura de la freidora de aire no supere este límite en el caso de estos alimentos.
Sin embargo, es relevante señalar que varias revisiones sistemáticas y metaanálisis recientes no han encontrado una relación concluyente entre el consumo de acrilamidas y un mayor riesgo de cáncer. Esto pone de manifiesto la complejidad de la nutrición y la necesidad de considerar múltiples factores al evaluar riesgos.
En términos generales, se produce menos formación de sustancias nocivas en una fritura por aire en comparación con la fritura por inmersión. Giuseppe Russolillo, miembro del Consejo General de Dietistas-Nutricionistas (Cgcodn) y presidente de la Academia Española de Nutrición y Dietética, comenta que en el caso de carnes y pescados, se pueden carbonizar algunas partes generando benzopirenos; mientras que en la fritura por aire, la presencia de estos compuestos peligrosos es menor.
Mejorando la experiencia de cocción
Otra de las cuestiones fundamentales al utilizar este electrodoméstico es acertar con el tipo de aceite que empleamos. La elección del aceite puede influir mucho en el resultado final y en la salud. Por ejemplo, el aceite de oliva es ideal, ya que soporta mejor las temperaturas elevadas. Para optimizar su uso, lo más recomendable es aplicar pequeñas cantidades de aceite, es decir, emplear un pincel o un frasco atomizador que permita cubrir los alimentos con una fina película de aceite. Esto no solo promueve un aspecto dorado, sino que también contribuye a una cocción más equilibrada.
A medida que las freidoras de aire se convierten en un estándar en nuestras cocinas, es esencial que los usuarios se informen sobre su funcionamiento y sobre cómo sacarle el máximo provecho, manteniendo siempre en mente la seguridad y el valor nutricional de los alimentos.
Consejos a tener en cuenta
En resumen, si estás considerando incorporar una freidora de aire a tu cocina, recuerda que:
- Elige ingredientes saludables y menos procesados para obtener un mejor valor nutricional.
- Controla la temperatura de cocción para minimizar la formación de compuestos nocivos.
- Utiliza pequeñas cantidades de aceite y opta por aceites que soporten altas temperaturas.
- Presta atención a la forma en que cocinas los alimentos, evitando el uso excesivo de salsas o grasas añadidas.
En definitiva, las freidoras de aire pueden ser una herramienta útil para llevar una alimentación más saludable, siempre y cuando se utilicen de manera informada y consciente. Con el conocimiento adecuado, puedes disfrutar de platos deliciosos sin comprometer tu bienestar.


