Actualizado el 11 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
Interés creciente en la dieta insectívora
Actualmente, existe un gran interés por parte de la población acerca de incluir los insectos en la dieta humana por su producción de bajo impacto medioambiental y su alto valor nutritivo, tratándose así de una muy buena proteína alternativa frente a las habituales.
Normativas para la comercialización de insectos en Europa
En estos momentos, en lo que se refiere a la comercialización de esos insectos en España, el Reglamento (UE) 2015/2283 relativo a los nuevos alimentos establece que cualquier operador que quiera comercializar insectos para alimentación humana en la Unión Europea deberá presentar: una solicitud de autorización de nuevos alimentos o una notificación para alimentos tradicionales de terceros países, que se basará en el historial de uso alimentario seguro en un tercer país. Para que tales alimentos puedan ser aprobados, deben haber sido consumidos durante al menos 25 años como parte de la dieta habitual de un número significativo de personas.
Insectos autorizados en el mercado europeo
Los insectos que actualmente pueden estar en el mercado europeo por estar acogidos a las medidas transitorias del Reglamento (UE) 2015/2283 son: grillo doméstico, gusano de la harina, Locusta migratoria, grillo tropical, langosta del desierto, escarabajo de la cama y abeja de la miel europea. Cabe señalar que la cría de insectos (y otros invertebrados) con otros fines no alimentarios no está prohibida, por lo que se pueden encontrar explotaciones dedicadas a criar estos animales para diversos destinos, como el cebo para pesca, la polinización, fertilizantes y el control de plagas, entre otros.
La visión de los expertos sobre la producción sostenible
Jose Sánchez, presidente de Aproinsecta, la Asociación Profesional de insecticultura de España, que representa los intereses de criadores de insectos para consumo humano, animal y otros usos derivados, señala que la clave del desarrollo de esta industria radica en el grado de aprovechamiento de los subproductos vegetales. «No tiene sentido alimentar a los insectos de pienso cuando se pueden aprovechar los excedentes agroalimentarios y los residuos generados tras el proceso de industrialización», afirma Sánchez. Esta perspectiva no solo destaca la sostenibilidad del proceso, sino también la oportunidad de reducir el desperdicio alimentario en el ámbito agroalimentario.
Beneficios nutricionales de los insectos
Los insectos aportan importantes beneficios nutricionales. Son ricos en proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y grasas saludables. Por lo tanto, su inclusión en la dieta podría ser una solución viable para mejorar la seguridad alimentaria global y enfrentar desafíos como la malnutrición. A medida que se exploran más estas alternativas, se prevé que la industria de la insecticultura continúe su expansión.
Desafíos y aceptación cultural
A pesar de los múltiples beneficios de incluir insectos en la dieta, aún persisten desafíos significativos. Uno de los más importantes es la aceptación cultural. En muchas sociedades, la idea de consumir insectos puede ser vista como poco apetecible o incluso repugnante. Sin embargo, iniciativas educativas y de marketing pueden contribuir a cambiar estas percepciones. La demostración de los beneficios para la salud y el medio ambiente, junto con recetas innovadoras que incorporan insectos, podría facilitar su integración en la gastronomía cotidiana.
La cría de insectos no solo representa una alternativa alimentaria interesante, sino que también podría catalizar un cambio en la manera en que producimos y consumimos alimentos. Con el apoyo adecuado y la voluntad de los consumidores por explorar nuevas opciones, la insecticultura podría convertirse en una parte fundamental de nuestras dietas en los próximos años.


