Actualizado el 27 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
La importancia de los antioxidantes
Según la Fundación Española del Corazón, los antioxidantes son compuestos sintetizados por las plantas en sus diferentes partes caracterizados por poseer grupos hidroxilos (OH) unidos entre sí. En otras palabras, son sustancias naturales o fabricadas por el hombre que pueden prevenir o retrasar algunos tipos de daños a las células.
La función que desempeñan en el organismo es esencial, ya que son reductores del estrés oxidativo, un problema que se agrava con la edad. Esto sucede cuando hay demasiadas moléculas inestables llamadas radicales libres en el cuerpo. La ingesta de antioxidantes no solo nos protege de enfermedades y ayuda a retrasar el envejecimiento, sino que también contribuye a mantener nuestra piel tersa y joven.
Un nuevo aliado: la mashua negra
En los últimos meses, la búsqueda de alimentos ricos en antioxidantes se ha intensificado, y uno de los últimos en capturar la atención de los expertos es la mashua negra. Este tubérculo, prácticamente desconocido en España, posee innumerables beneficios tanto para la salud como para la estética.
Qué es la mashua negra
La mashua negra, conocida científicamente como Tropaeolum tuberosum, es un tubérculo nativo de las tierras altas de la región andina, que abarca países como Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia. Su particular forma y color oscuro, junto a su enriquecido perfil nutricional, le ha valido el apodo de ‘oro negro’.
Este superalimento ha sido cultivado desde la era preinca en las montañas andinas, a unos 4.000 metros sobre el nivel del mar. A lo largo de la historia, la mashua negra se ha valorado por sus propiedades farmacéuticas y curativas, que se mantienen hasta hoy.
Existen alrededor de 100 tipos de mashua, diferenciándose principalmente por su color. La versión negra es una de las menos conocidas, pero también se pueden encontrar variedades en amarillo, naranja o marrón. La más oscura entre ellas es una de las variedades más raras de esta especie, destacándose por su perfil nutricional único.
Beneficios de la mashua negra
La mashua negra es conocida como el tubérculo que ‘vale oro’. Su contenido principal es agua, aproximadamente un 20% de carbohidratos y un 15% de proteínas. Además, es rica en aminoácidos esenciales, vitaminas C y B, así como en minerales como el calcio, fibra e hierro, junto a un alto contenido en almidón y antocianinas, un tipo de flavonoides.
Este tubérculo aporta entre 9.000 y 10.000 unidades de antioxidantes, que son fundamentales para mantener las células jóvenes. También se ha observado que reduce la inflamación en los riñones y puede prevenir ciertas enfermedades, considerándose especialmente anticancerígena.
Las antocianinas son uno de los antioxidantes más destacados de la mashua negra. Estos pigmentos vegetales, que se encuentran en verduras y frutas, son responsables de su color y ayudan al cuerpo a contrarrestar la degeneración celular.
Acerca de su poder cicatrizante, la mashua negra provoca la síntesis y producción de colágeno, lo que evita que los oxidantes dañen el tejido conectivo, contribuyendo así a reducir inflamaciones y alergias.
Con el paso del tiempo, las fibras de la epidermis disminuyen, lo que provoca que la piel pierda firmeza y sea más propensa a arrugas. La mashua negra es capaz de generar mayores niveles de colágeno y vitamina C, lo que ayuda a renovar la piel.
Otro de los beneficios de la antocianina es que puede contribuir a mejorar la visibilidad, ya que fortalece la microcirculación ocular y capilar. Además, su capacidad antioxidante ofrece protección al corazón, siendo especialmente beneficiosa para quienes tienen problemas cardiovasculares debido a su riqueza en antioxidantes, vitaminas C y E.
La mashua negra también posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas, útiles para reducir el dolor muscular. Este tubérculo puede funcionar como un remedio natural para restaurar el cuerpo y calmar las dolencias provocadas por movimientos inadecuados, caídas o el paso del tiempo.
Además de aliviar dolores externos, la mashua negra juega un papel crucial en la salud cardiovascular. Su riqueza en compuestos fenólicos, taninos, antocianinas, fitosteroles y ácidos grasos contribuye a mantener la salud del corazón y a detectar cualquier anomalía cardiovascular.
Uno de los beneficios más sobresalientes de la mashua negra es su capacidad anticancerígena. Un estudio de la Universidad de Granada (UGR) revela que la mashua puede eliminar hasta el 50% de las células anticancerígenas en cultivos celulares, y, junto a otros alimentos como la moringa y la chirimoya, podría incrementar la eficacia del fármaco 5-fluorouracilo, ampliamente utilizado en el tratamiento del cáncer colorrectal.
Cómo incorporar la mashua negra en la dieta
La mashua negra se puede consumir de diversas formas y está disponible en supermercados y tiendas especializadas. Se puede comer cruda, ya que tiene un sabor similar al rábano picante, aunque más refinado y con un aroma intenso; también es versátil y se puede cocinar de muchas maneras.
Este tubérculo puede ser utilizado en sopas, guisos o como acompañamiento de carnes, mezclada con verduras o junto a pescados. Hervida o al vapor, la mashua pierde su sabor picante y resalta sus aromas; incluso se puede incorporar en recetas dulces, como mermeladas.


