Actualizado el 18 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López
El atún en lata es un alimento omnipresente en muchas casas, siendo apreciado por su facilidad de uso y por ser una fuente confiable de proteínas y ácidos grasos omega 3. No obstante, su consumo ha suscitado preocupaciones principalmente por la contaminación con mercurio, un metal pesado que puede ser perjudicial para la salud si se ingiere en altas cantidades.
Riesgos del mercurio en el atún
El mercurio, en sí mismo, se encuentra en grandes cantidades en ciertas especies de pescados, especialmente en los más grandes como el atún rojo, el pez espada y el cazón. Este metal se acumula en los tejidos de los peces a lo largo de su vida debido a un proceso conocido como bioacumulación. Al alimentarse de otros peces que ya contienen mercurio, estos depredadores triplican la concentración del metal en sus cuerpos. A su vez, los seres humanos que consumen estos pescados pueden estar expuestos a niveles peligrosos de mercurio, lo que puede dar lugar a problemas de salud, incluyendo efectos adversos en el sistema nervioso.
Mujeres embarazadas y niños: ¿por qué tener cuidado?
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria ha advertido que el mercurio que llega al mar proviene tanto de procesos naturales como de actividades industriales. En los peces, este metal se encuentra generalmente en su forma más tóxica, el metilmercurio, que puede atravesar la placenta y estar presente en la leche materna. Por esta razón, se aconseja a las mujeres embarazadas, las que están en fase de lactancia y a los pequeños niños limitar su consumo de pescado con alto contenido de mercurio, ya que esto puede afectar negativamente su desarrollo cognitivo y nervioso durante las etapas iniciales de su vida.
Consumo seguro de atún enlatado
Mientras que el atún enlatado puede ser una parte nutritiva de la dieta, es crucial entender cuánto se puede consumir sin poner en riesgo la salud. Se estima que más del 50% de las latas de atún disponibles en el mercado sobrepasa los niveles de mercurio recomendados para el consumo. La clave está en moderar la ingesta y elegir opciones más seguras.
La elección del tipo de atún
La endocrinóloga Isabel Viña proporciona una recomendación útil para quienes desean disfrutar del atún enlatado. En sus palabras, para reducir la ingesta de mercurio, lo más aconsejable es optar por el atún enlatado al natural. Viña explica que “el atún en aceite —ya sea de oliva o girasol— o en escabeche contiene entre ocho y diez microgramos más de mercurio que el atún al natural”. Esto se debe a que la presencia de aceite puede favorecer la acumulación de mercurio en el pescado.
Alternativas saludables
Si decides comprar el atún en aceite, la especialista sugiere que lo mejor es desechar el líquido y agregar aceite de oliva virgen extra al gusto una vez que hayas abierto la lata. De este modo, puedes disfrutar de un alimento sabroso mientras minimizas la exposición al mercurio.
Conclusión: Balance entre salud y nutrición
El atún en lata es un alimento versátil y nutritivo, pero el conocimiento y la precaución son fundamentales a la hora de añadirlo a nuestra dieta. Al considerar tanto el origen del producto como su presentación, se puede disfrutar de sus beneficios nutricionales sin comprometer la salud. Así, la próxima vez que te preguntes cuántas latas de atún son seguras consumir en una semana, recuerda que la moderación y la atención a la calidad del atún son clave para un consumo responsable.
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