Soy nutricionista y la leche sin lactosa no te hará perder peso, ¡conoce la verdad detrás de este mito!

Actualizado el 25 de febrero de 2025 por Carlos José Belmonte López

Un contexto en el que las tendencias alimentarias y la desinformación en redes sociales pueden generar confusión, es fundamental entender que no todo lo que parece más saludable realmente lo es. La eliminación de ciertos alimentos sin una razón médica justificada no solo no aporta beneficios, sino que puede resultar en problemas digestivos y en elecciones alimentarias menos saludables.

La leche: un alimento nutritivo

«La leche es una de las principales fuentes de calcio, y junto con la vitamina D y la lactosa, favorece una absorción más completa», destaca la Fundación Española del Corazón y respaldan investigaciones biomédicas recientes de la Universidad de Granada. Este alimento, que presenta un alto valor nutritivo, mantiene un equilibrio adecuado en sus macronutrientes. Aporta ácidos grasos de cadena corta y media que mejoran la digestión, proteínas lácteas de alto valor biológico y su hidrato de carbono principal: la lactosa.

La controversia de la leche sin lactosa

Este azúcar, que debe evitarse en casos de intolerancia real, ha sido objeto de un intenso debate en los últimos años, especialmente debido a la creciente tendencia de consumir leche sin lactosa como una opción más saludable o eficaz para la pérdida de peso. Según el nutricionista Pablo Ojeda, en su colaboración con el programa de radio ‘Las Mañanas KISS’, es común que muchas personas crean que la leche sin lactosa “engorda menos”. Sin embargo, el experto aclara que esta creencia es errónea.

Eligiendo entre leche normal y sin lactosa

Ojeda explica que «la leche sin lactosa tiene las mismas calorías que la leche normal y contiene la misma cantidad de azúcares«. Esto se respalda con un estudio reciente publicado en la Revista Chilena de Nutrición, que analizó la respuesta glucémica de la leche sin lactosa en comparación con otros alimentos, hallando que esta tiene un índice glucémico incluso más alto que el de la leche normal. La diferencia radica en que la lactosa es una molécula compuesta por dos azúcares unidos, y el cuerpo humano necesita una enzima específica para descomponerla y digerirla.

Consecuencias de eliminar la lactosa

Si una persona sin intolerancia decide dejar de consumir lactosa sin necesidad, su organismo puede reducir la producción de estas enzimas de forma progresiva. «¿Qué pasa si a ti no te pasa absolutamente nada y no tomas lactosa? Pues que las enzimas se van ‘desafilando’, así que cuando de repente consumes lactosa otra vez, puede molestarte aún más en el estómago”, advierte Ojeda. Esto significa que suprimir la lactosa sin motivo puede conllevar el desarrollo de una intolerancia que antes no existía.

El impacto del gluten en la dieta

El nutricionista también señala que problemas similares ocurren con el gluten. Muchas personas lo eliminan de su dieta sin ser celíacas ni sensibles al gluten, sin entender que este cambio puede afectar la capacidad del organismo para procesarlo adecuadamente.

Las consecuencias de evitar el gluten innecesariamente

«Cuando no consumes gluten y no te causa ningún problema, las enzimas digestivas pueden desafilarse, y llega un momento en que puede causarte molestias», explica el especialista. Además, hay que considerar que, aunque pueda parecer poco atractivo, el gluten aporta fibra, proporciona saciedad y contiene vitaminas esenciales.

El problema de las alternativas sin gluten

De hecho, muchas de las opciones sin gluten disponibles en el mercado son alternativas ultraprocesadas. «Las opciones sin gluten que se ofrecen a menudo son magdalenas sin gluten, bollitos sin gluten… Suelen ser productos ultraprocesados que contienen muchas más calorías», advierte Ojeda, lo que puede contrarrestar el propósito de una dieta más saludable.

Conclusión sobre las tendencias alimentarias

En conclusión, es esencial enfocar la alimentación de manera informada y consciente. La desinformación puede llevar a eliminaciones innecesarias en la dieta que pueden, en lugar de ayudar, complicar la salud digestiva y general. Antes de hacer cambios significativos en la alimentación, es recomendable considerar la consulta con un profesional de la nutrición que pueda guiar de manera adecuada en función de las necesidades individuales.

German Fuertes Otero
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CEO en PharmaSalud.net. Licenciado en medicina por la Stanford Medicine: Stanford, California, US, Máster en University of Cambridge: Cambridge, Cambridgeshire, GB y University of Oxford: Oxford, Oxfordshire, GB. Doctorado en Harvard University Harvard Catalyst: Cambridge, MA, US

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios y la información contenida en PharmaSalud esté redactada por profesionales en medicina, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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