Utiliza utensilios de cocina libres de PFAS para reducir riesgos tóxicos

Actualizado el 31 de enero de 2025 por Carlos José Belmonte López

La preocupación por la presencia de microplásticos y compuestos químicos tóxicos en utensilios de cocina como sartenes de teflón ha generado un debate amplio sobre los riesgos para la salud. A menudo, los estudios que abordan estos temas se comunican de manera alarmista, lo que puede producir sentimientos de impotencia en la población.

Riesgos para la salud de las PFAS

Una de las principales preocupaciones radica en las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, conocidas como PFAS. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), estas sustancias han sido asociadas con un aumento del riesgo de salud, incluyendo cáncer, problemas de fertilidad y trastornos en el desarrollo. “El hecho de que estos compuestos puedan permanecer en el medio ambiente durante un largo espacio de tiempo aumenta la probabilidad de su presencia en los alimentos y suscita preocupación por su impacto a largo plazo en la salud humana”, reconoce la EFSA.

Las PFAS contaminan los alimentos acumulándose en el agua, los peces, mariscos, plantas y animales. Sin embargo, la EFSA aclara que la contaminación proveniente de utensilios de cocina y envases sería mínima en comparación con otras fuentes de exposición.

Qué son las PFAS y dónde se encuentran

Las PFAS son un amplio grupo de sustancias químicas artificiales, conocidas por sus propiedades de resistencia al agua, la grasa y las manchas. Se encuentran en productos de uso cotidiano, tales como utensilios de cocina antiadherentes, envases de alimentos, prendas hidrorrepelentes e incluso en algunos plaguicidas. Estas sustancias son comúnmente llamadas «químicas eternas» debido a su persistencia y resistencia a la degradación en el medio ambiente durante períodos prolongados.

La exposición a las PFAS puede derivar de tres fuentes principales: los alimentos, los productos de consumo y el entorno natural. Por lo tanto, la dieta y los productos que elegimos usar en nuestra vida diaria pueden influir en los niveles de exposición.

El papel para envolver comida puede ser una fuente de PFAS. (Foto: Alamy/Cordonpress)

Cantidad máxima de PFAS tolerada

Debido a los riesgos potenciales asociados con las PFAS, se han implementado medidas para controlar la exposición a estas sustancias. En 2020, la EFSA estableció una ingesta tolerable para cuatro PFAS relevantes: PFOA, PFOS, PFNA y PFHXS. Esta ingesta máxima se fijó en 4,4 nanogramos por kilogramo de peso corporal por semana, señalando que los efectos en la respuesta del sistema inmunitario a la vacunación representaban el riesgo más crítico.

Además, la Unión Europea ha prohibido el uso de PFOA desde julio de 2020, aunque antes de esta prohibición, muchos fabricantes ya estaban eliminando gradualmente su uso. Esto demuestra una clara tendencia hacia la reducción de la exposición a estas sustancias nocivas.

Sartenes y otros utensilios libres de tóxicos

En un mundo donde no es posible escapar completamente de la exposición a compuestos tóxicos, adoptar medidas de precaución resulta fundamental. Por eso, es recomendable optar por sartenes y utensilios de cocina que sean libres de PFOS y PFOA. Los materiales más seguros suelen ser el acero inoxidable, cerámica, vidrio y hierro fundido.

Además, se sugiere disminuir el consumo de alimentos envasados en papel o cartón que resiste la grasa, ya que estos también pueden contener PFAS. En el ámbito cosmético, es plausible evitar productos que contengan componentes fluorados o PTFE, consultando siempre la lista de ingredientes.

La afirmación de que un pequeño rasguño en una sartén de teflón puede liberar compuestos químicos tóxicos despierta preocupaciones legítimas. Pero es crucial plantearse diversas preguntas: ¿qué compuestos son realmente peligrosos? ¿Cuáles son sus efectos adversos en nuestra salud? Aun cuando se pueda limitar el riesgo en cierta medida optando por materiales más seguros en nuestra cocina, la presencia de PFAS en el medio ambiente representa un desafío constante donde cada pequeño paso cuenta.

El principio de precaución se vuelve un aliado valioso en nuestra vida cotidiana. Al tomar decisiones informadas sobre los utensilios de cocina que utilizamos y la forma en que consumimos alimentos, podemos contribuir a reducir nuestra exposición a compuestos tóxicos que, a largo plazo, pueden repercutir en nuestra salud y bienestar.

Carlos José Belmonte López
Carlos José Belmonte Lópezhttps://www.google.com/search?kgmid=/g/11rcl91syn
Licenciado en farmacia por la Universidad CEU San Pablo y Máster en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Doctorado y comprometido con la Salud Humana

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios y la información contenida en PharmaSalud esté redactada por profesionales en medicina, recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.

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