Actualizado el 7 de abril de 2026 por Carlos José Belmonte López
El plátano es una fruta tropical muy presente en nuestras mesas, que proviene del árbol que recibe el mismo nombre, conocido también como banano. Esta fruta pertenece a la familia de las musáceas y se cultiva principalmente en las islas Canarias, en España, donde cada año se producen más de 400.000 toneladas. Su amplia disponibilidad en supermercados y tiendas de alimentación lo convierte en un alimento muy habitual en la dieta de muchos.
¿Es malo el azúcar del plátano?
A pesar de su popularidad, el plátano ha sido objeto de críticas debido a su contenido en azúcar. No es raro que algunas personas opten por excluirlo de su alimentación con el objetivo de restringir los productos azucarados o para controlar los niveles de azúcar en el organismo. Pero, ¿realmente tiene sentido esta medida? Ramón Estruch, investigador del Ciber de Obesidad y Nutrición del Instituto de Salud Carlos III y profesor en la Universidad de Barcelona, asegura que hay aspectos claros en este debate, aunque existen también puntos más controvertidos.
Azúcar natural
Cuando hablamos de la dulzura que caracteriza al plátano, debemos tener en cuenta que proviene de los carbohidratos que contiene, a los cuales comúnmente nos referimos como azúcar natural. Este tipo de azúcar es muy diferente al azúcar añadido que encontramos en otros productos. Específicamente, el plátano contiene fructosa, sacarosa y glucosa. Cabe mencionar que los plátanos verdes tienen una mayor cantidad de almidón, el cual se convierte en azúcares simples a medida que la fruta madura.
Según Miguel Civera, miembro del Comité Gestor del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el contenido en carbohidratos del plátano es aproximadamente de 20 gramos por cada 100 gramos de la porción comestible, aunque esto puede variar según la variedad y el grado de maduración de la fruta. En comparación con otras frutas más ligeras, como las fresas y el melón, que contienen alrededor de 7 gramos de carbohidratos por cada 100 gramos, el plátano tiene una cantidad notablemente mayor.
Sin embargo, es interesante señalar que el plátano ocupa el sexto lugar en el ranking final de frutas con mayor contenido de azúcar, después de alimentos como el dátil, el higo, las uvas, el mango y las cerezas, aclara el profesor Estruch. Él recomienda la ingesta de esta fruta no solo por su contenido en carbohidratos, sino también por los otros componentes que son muy beneficiosos para nuestra salud.
Beneficios del plátano
El plátano es reconocido por ser un alimento rico en potasio, un mineral esencial que resulta especialmente necesario durante el ejercicio intenso, así como para ayudar a reducir la presión arterial en las personas hipertensas. Además, aporta fibra, lo que ayuda a prevenir el estreñimiento y tiene ventajas metabólicas, como una mejor sensibilidad a la insulina y niveles de colesterol más bajos.
Por si fuera poco, los plátanos son también una fuente de antioxidantes y antiinflamatorios gracias a los carotenos y otros compuestos bioactivos, como los polifenoles. También contienen magnesio y vitamina B6, lo que aumenta aún más su perfil nutricional.
Estruch sostiene que el azúcar natural presente en el plátano proporciona energía a nuestro cuerpo: “Es una buena fuente de energía, especialmente recomendada en situaciones donde se necesita un mayor aporte, como en el caso de niños, adolescentes, deportistas y personas con una vida activa”.
Consumo dentro de una dieta variada
Para Estruch, el factor clave es el contexto en que se consume el plátano. Asegura que “la dieta debe ser siempre variada”, y sugiere que lo ideal es combinar los alimentos. De esta manera, se obtiene un mayor rendimiento sobre la salud mediante un efecto sinérgico de los distintos alimentos y nutrientes. Miguel Civera avala esta conclusión, argumentando que los azúcares del plátano se integran en una matriz global junto a otros nutrientes como el almidón, la fibra, las vitaminas y minerales. Este enfoque ayuda a ralentizar la digestión y absorción de los azúcares, lo que puede considerarse como una buena fuente de energía en comparación con alimentos que contienen azúcares añadidos, los cuales se absorben de manera rápida y pueden tener efectos perjudiciales para la salud.
Consumo recomendado y limitaciones
En cuanto al consumo recomendado, Estruch sugiere que incluso se podría tomar un plátano al día. Sin embargo, como lo más saludable es seguir una dieta variada y consumir distintos tipos de fruta (preferiblemente de temporada), recomienda una buena pauta que consista en incluir plátanos alrededor de tres veces por semana.
Es importante señalar que hay grupos de personas que deben tener más cuidado con el consumo de plátano. Las personas con diabetes o insuficiencia renal, aunque no deben prohibirse el plátano, deben mantener una ingesta moderada. “Esto se debe a la relativa alta concentración de azúcares en el plátano y a su contenido elevado de potasio”, apunta Estruch.
En resumen, aunque el plátano contiene más carbohidratos que otras frutas, se trata de un azúcar natural que proporciona energía. Esto se suma a los beneficios derivados de sus otros componentes saludables. En palabras del profesor Estruch, “está claro que los beneficios superan a los inconvenientes”.









