Actualizado el 22 de junio de 2026 por Carlos José Belmonte López
El huevo es un alimento indispensable en nuestra dieta. Su versatilidad en la cocina lo convierte en una opción ideal para cualquier comida, y además, aporta muchos nutrientes que ayudan al correcto funcionamiento del organismo. Los huevos son ricos en proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y grasas saludables.
¿Por qué los huevos no están refrigerados en las tiendas?
En las tiendas, los huevos suelen estar expuestos a temperatura ambiente. Esta distribución no es aleatoria; responde a técnicas que buscan tanto aumentar las ventas como cuidar la calidad del producto. Un factor clave es evitar los cambios de temperatura. Si la cutícula que recubre el huevo se daña, existe el riesgo de que la clara y la yema puedan infectarse, lo que supondría un grave riesgo para la salud.
Si los huevos estuvieran en la zona refrigerada de los supermercados, al sacarlos para transportarlos a casa, el cambio brusco de temperatura podría dañarlos. Este proceso de contracción y dilatación podría resultar en su deterioro.
¿Huevos en la nevera o a temperatura ambiente?
En España, es habitual guardar los huevos en la nevera justo después de hacer la compra. Sin embargo, a menudo lo hacemos más por costumbre que por conocimiento. La nutricionista Beatriz Fernández González explica en sus redes sociales por qué continuamos esta práctica, a pesar de que en los supermercados se encuentran a temperatura ambiente.
La profesional señala que los huevos tienen una cutícula, una fina capa que se encuentra bajo la cáscara y que protege al huevo de bacterias como la salmonella que podrían estar en el exterior. Esta cutícula puede dañarse con los cambios bruscos de temperatura, lo que abriría la puerta a la contaminación del huevo.
Sin embargo, para mantener la frescura, recomienda guardarlos en el frigorífico, ya que el frío ayuda a que la clara se mantenga más densa y la yema más centrada. Esto es crucial para la calidad del huevo.
La importancia de la conservación de los huevos
La manera en que conservamos los huevos es fundamental para evitar enfermedades y asegurar que mantengan sus propiedades. Estos son algunos consejos para que tus huevos se conserven de manera óptima en casa:
- Elige los huevos con la cáscara intacta y limpia.
- Respeta las fechas de consumo preferente impresas en el envase.
- Guarda los huevos en la nevera y no los laves antes de meterlos al frigorífico.
- No rompas el huevo en el borde del recipiente donde lo vas a introducir, para evitar que caigan trozos de cáscara.
- No separes las claras de las yemas utilizando la propia cáscara.
- No dejes alimentos preparados con huevo a temperatura ambiente.
- Conserva alimentos elaborados a partir de huevo, como pasteles o salsas, en el frigorífico y consúmelos antes de que pasen 24 horas.
- No pongas en contacto alimentos crudos o poco cocinados con alimentos listos para comer.
Beneficios nutricionales del huevo
Respecto a su valor nutricional,** dos huevos ofrecen un impresionante 28% de las cantidades diarias recomendadas de vitamina A, 84% de las de vitamina B12 y 36% de las de vitamina D. Además, contribuyen con casi el 16% de la ingesta recomendada de hierro y el 20% de zinc.
Estos nutrientes son esenciales, ya que juegan un papel relevante en la protección contra enfermedades estacionales como el resfriado y la gripe. Incorporar huevos en nuestra dieta diaria puede ser una manera efectiva de fortalecer nuestro sistema inmunológico, especialmente en épocas donde estas enfermedades son más comunes.
En resumen, los huevos son una fuente nutritiva valiosa que, si se conservan adecuadamente, pueden aportar múltiples beneficios a nuestra salud. Es importante comprender las mejores prácticas para almacenarlos y beneficiarnos de todos los nutrientes que ofrecen. Así, no solo estamos cuidando nuestra salud, sino también asegurando que disfrutemos de un alimento versátil y delicioso.



