Actualizado el 18 de mayo de 2026 por Carlos José Belmonte López
Hubo un tiempo en el que la cerveza era vista como una bebida saludable, incluso se decía que era buena para hidratarse tras el ejercicio. Sin embargo, hoy en día, la perspectiva ha cambiado. Dos expertos nos ayudan a entender la realidad actual sobre esta bebida tan popular, que representa el 34% del alcohol consumido a nivel mundial, colocándola como la segunda bebida alcohólica después de los licores.
Lo que dicen los expertos sobre el consumo de cerveza
¿Es beneficioso tomar cerveza todos los días? Mª Jesús González Juárez, Jefe de Servicio de Medicina Interna en el Hospital Sanitas Virgen del Mar, es clara al respecto. Según ella, “no hay una medida de alcohol recomendable desde el punto de vista clínico”. De hecho, las investigaciones más recientes indican que ni el consumo moderado se relaciona con beneficios para la salud cardiovascular. Por ende, los médicos aconsejan una ingesta cero de bebidas alcohólicas.
Efectos de beber alcohol en el organismo
Para comprender el impacto de la cerveza en nuestro cuerpo, Tete Cachafeiro, farmacéutica y experta en nutrición, describe cómo el organismo procesa sus componentes. “Cuando consumimos cerveza, nuestro cuerpo se enfrenta a varios invitados en esta fiesta química: el alcohol, que puede ser problemático, y los antioxidantes y vitaminas, que son benéficos”, explica.
Entre los efectos del alcohol, Cachafeiro menciona:
- Desinhibición: El alcohol actúa en el sistema nervioso, causando que se disminuyan reflejos y coordinación, incluso en pequeñas cantidades.
- Estrés hepático: El hígado transforma el alcohol en acetaldehído, que es tóxico, y si esta transformación ocurre con frecuencia, puede sobrecargarse.
- Efecto diurético: La ingesta de alcohol inhibe la hormona antidiurética, lo que incrementa la pérdida de agua.
- Calorías vacías: Una cerveza puede aportar entre 150 y 200 calorías sin ofrecer sensación de saciedad, lo que potencialmente contribuye a aumentar de peso.
Efectos de beber una cerveza diaria
Consumos que pueden parecer inofensivos en apariencia, como una cerveza al día, pueden tener consecuencias acumulativas. “Una cerveza al día suma más de 50 litros de alcohol al año, y el hígado, que nunca descansa, lo siente”, señala Cachafeiro.
Y esto es lo que puede suceder si se establece este hábito:
- Estrés hepático: Aunque no parezca grave, el consumo regular de alcohol puede sobrecargar al hígado a largo plazo.
- Exceso calórico: Tomar 200 calorías diarias representa más de 73,000 en un año, lo cual se traduce en más de 20 pizzas medianas al año.
- Impacto cardiovascular cuestionable: Si bien algunos estudios sugieren beneficios del consumo moderado de alcohol, estos resultados son controvertidos y no justifican hábitos regulares de ingesta.
- Riesgo de dependencia: Lo que empieza como un hábito ligero podría transformarse en una dependencia, así que es mejor evitar establecer la rutina de “una cerveza al día”.
Definiendo la composición de la cerveza
La cerveza, compuesta principalmente por agua (90-95%), también contiene carbohidratos en cantidades moderadas, proteínas en menor proporción y un contenido alcohólico que varía entre el 3% y el 12%. Esto se traduce en un aporte calórico de entre 100 y 150 kcal por cada 330 ml, dependiendo del tipo de cerveza que se consuma.
En términos de micronutrientes, la cerveza ofrece pequeñas cantidades de vitaminas del complejo B y minerales como potasio, magnesio y fósforo. No obstante, es crucial destacar que estos micronutrientes no son suficientes para satisfacer las necesidades diarias. Además, la cerveza incluye compuestos bioactivos como los polifenoles, que tienen propiedades antioxidantes, y las isohumulonas, que son responsables de su amargor.
Reflexiones finales sobre el consumo de cerveza
En resumen, aunque la cerveza pueda ser parte de la cultura y tradiciones en muchas sociedades, su consumo debe hacerse con precaución. Tanto por las implicaciones para el hígado como por las calorías que aporta, es importante tener en cuenta que incluso una ingesta diaria moderada puede llevar a efectos a largo plazo en la salud. La mejor recomendación sigue siendo un enfoque de ingesta cero de alcohol, especialmente si se busca un estilo de vida saludable.



